UN LYON INDEFINIDO

by 9/27/2016

El Olympique de Lyon, al igual que el Sevilla, es un equipo que todavía está encontrándose a sí mismo. El conjunto digirido por Bruno Génésio sigue intentando asentar los principios básicos de su particular evangelio. Reducir la ventaja respecto al Paris Saint Germain era una de las principales metas del equipo lyones, que se ha encontrado con un difícil comienzo de temporada donde la idea de juego no termina de tener forma. 

La lesión de Lacazette, unida a la sangría defensiva, obligó a Bruno Génésio a reconfigurar su 1-4-3-3 habitual por un nuevo 1-3-5-2 (1-5-3-2 en fase defensiva), que pese a que no ha terminado de triunfar sí que ha reducido en parte el caos defensivo en el que vivía el equipo francés. Sin embargo, el equipo no termina de encontrarse a sí mismo. Las primeras jornadas de liga -y el partido en Champions vs Dinamo de Zagreb- nos han puesto sobre la mesa a un equipo que quiere tener la pelota pero al que le faltan ciertos perfiles para producir posesiones de calidad. La primera línea de 3 está formada por Morel - N´Koulou - Yanga-Mbiwa. Planean ciertas dudas sobre el estado de forma de N´Koulou, con lo que no es descartable que Mammana sea de la partida. En los carrileros juegan Rybus y Rafael -elemento diferencial del Olympique en salida de balón-, pero la baja del lateral brasileño obliga al técnico a buscar nuevas alternativas. Y esas alternativas pasan por mantener el sistema o por volver al 1-4-3-3. 

En el siguiente escalón del juego se encuentran Darder - Gonalons - Tolisso. Darder es el primer receptor de todos los inicios del Lyon, el pegamento que junta a todos para el juego combinativo. Puede que termine el partido siendo el que más veces ha entrado en contacto con la pelota. Gonalons es el ancla. Jugador con dificultades para iniciar pero con talento defensivo -o recursos físicos- que permite tapar algunos de los defectos colectivos en transición defensiva. Y Tolisso es el conductor del juego. En un equipo al que le cuesta encontrar combinaciones productivas, y que no va a contar con el principal recurso para instalarse en campo contrario -Rafael-, el jugador galo adquiere una importancia suprema. Conduce, desborda y carga el área. Adelanta metros y permite cierta organización colectiva. El que conecta con Fekir y Cornet y fabrica las situaciones de peligro del Olympique de Lyon. La baja de Lacazette centró las posiciones de Fékir y Cornet -actuaban de extremos en el anterior sistema de juego-. Fékir rompe la dinámica y gira al rival. Tiene talento en el desmarque y sabe encontrar el espacio en el que más daño hace. En un equipo al que le cuesta superar líneas de presión es fundamental un jugador que pone al rival a mirar a su propia portería y lo obliga a correr hacia atrás. Cornet es rápido, incisivo, presiona y es capaz de generarse sus propias oportunidades. Las grandes esperanzas del Lyon se encuentran de mediocampo hacia adelante. 

Se enfrentan dos equipos que van a querer la pelota. La alineación del Olympique va a determinar cuánto apuesta por esa máxima. Todo va a depender del papel que pueda tener Valbuena en el partido. Salvo Darder, no hay ningún otro que garantice situaciones de posesiones largas, y el jugador francés puede ofrecer pausa y retención en una zona en la que es vital encontrar a alguien que te permita ordenarte. Porque el desorden es uno de los principales problemas del Lyon -extensible al Sevilla-. La tienen mucho tiempo pero les cuesta trabajo ordenarse con balón. Cuando atacas desordenado, además de que encontrar la profundidad se complica, estás facilitando el contragolpe al rival. Valbuena puede dotar al equipo de cierto orden ofensivo que. a su vez, le permita una mayor seguridad tras pérdida. Un equipo defiende mucho mejor si es capaz de organizarse en sus ataques. 

Así es, a grandes rasgos, el Olympique de Lyon. Un equipo intenso, que maneja una presión relativamente flotante -presionan con doble punta pero falta coordinación-, y que pasan de defensa activa a reactiva con bastante facilidad. Les gusta tener la pelota pero aún no han encontrado los mecanismos necesarios para que esa posesión tenga orden y sea dañina -curiosa coincidencia-. Los errores defensivos son graves, y bien haría el Sevilla en aprovecharlos. La Champions vuelve a Nervión, y aquí estaremos para contártela.  

PRIMER PROGRAMA DE SEVILLA SCOUTING

by 9/19/2016

Uno de los objetivos que asumimos en Sevilla Scouting era el de participar de forma activa en los medios de comunicación. En el horizonte estaba la idea de hacer un programa de radio en el que el análisis del juego fuese el contenido habitual. El domingo 18 de septiembre esa idea tomó forma y se inauguró en Sevilla FC Radio, dentro del programa Matinal Deportiva, la sección de "Sevilla Scouting", en el que analizamos el partido del Sevilla frente al Eibar y desgranamos junto a Adrián Cervera el derbi del próximo martes 20.

Este es el resultado de nuestro trabajo. Espero que puedan disfrutar escuchándolo tanto como nosotros lo hemos disfrutado haciéndolo. Recuerden, todos los domingos a partir de la 13:00 en el 91.6 de la FM, en Sevilla FC Radio. 


LA NUEVA JUVE DE ALLEGRI

by 9/14/2016

Apenas quedan unas horas para que la Champions League 2016/2017 aterrice en el Juventus Stadium. A la misma hora de siempre, el himno de la máxima competición continental sonará para la Juventus y el Sevilla FC en el partido de la jornada. La Juventus de Allegri lleva ya unos años en construcción, definiéndose como equipo. El Sevilla de Jorge Sampaoli recién inicia una arriesgada aventura tratando de asentar conceptos y encontrarse a sí mismo. Sin embargo, ambos equipos se someten a una revolución, en cierta medida. La del Sevilla es mucho más radical, cambiándolo absolutamente todo, un all-in de manual en favor de una manera muy particular de entender el fútbol. La Juventus, por su parte, ha vendido a su "estrella" por 120 millones de euros y se ha permitido el lujo de reestructurar posiciones con amplio margen de mejora.

Pogba tiene unas condiciones brutales, pero la Juventus sin él puede pensar en un concepto mucho más coral del juego. Pogba es un ente individual capaz de generar recursos individuales, pero le cuesta producir sinergias, adecuarse a un sistema o poner sus capacidades al servicio del modelo. Su venta ha traído a Gonzalo Higuaín a Turín. Al jugador argentino le persigue, de forma justificada, una mala fama en la Champions League. No parece que tenga el gen de jugador ganador, pero es indiscutible que hablamos de uno de los mejores delanteros del mundo y que el gol está completamente garantizado. Las incorporaciones de Pjanic y Lemina potencian un centro del campo que espera ansioso la recuperación de Claudio Marchisio. Y jugadores como Daniel Alves traen dosis de espíritu competitivo a un equipo obligado a dar mucha guerra en Europa.

Acercándonos un poco al modelo de esta nueva Juve de Allegri, las bases parece que están asentadas. La Juventus se desarrollará sobre el habitual -desde los tiempos de Antonio Conte- 1-3-5-2, con sus lógicas modificaciones en función de los momentos del juego (1-5-3-2 en transición defensiva). La línea de 3 centrales parece clara. Chiellini y Bonucci son fijos. La otra posición estará reñida entre Barzagli y Benatia (en los dos primeros partidos de liga jugó Barzagli, y en el último Benatia). Bonucci es la garantía de salida límpia desde atrás. El central italiano es excepcional sacando la pelota. Está en la élite de la posición. Chiellini y Barzagli complementan una línea de tres solida, con recursos para salir y para defenderse. ¿Debilidad? Las zonas laterales, No son malos en la defensa de los centros laterales, pero encuentran ciertas dificultades cuando tienen que defender por fuera. A los recursos de salida interior se le unen las opciones por fuera que protagonizan los carrileros. Daniel Alves/Lichtsteiner y Alex Sandro generan una alternativa bastante fiable para llegar arriba. Pjanic y Khedira generan apoyos exteriores cuando la Juve trata de salir por fuera. No son Claudio Marchisio ni guardan una relación tan estrecha con la pelota, pero son grandes conductores del juego. Khedira en eso es un genio. Recibe, conduce y rellena el área con una facilidad increíble. Pjanic, cuando no está realizando un apoyo por fuera, está bajando a la base de la jugada para iniciar. Lemina se escora -siempre en horizontal, uno de los fallos de interpretación del jóven mediocentro de la Juve (el concepto de apoyo, siempre en horizontal, tapando línea de pase y sin ofrecerla).


Una vez que la pelota alcanza una altura reseñable, ahí está Dybala. El genio argentino es la gran esperanza de la Juventus. Dinámico, rápido y su recurso más creativo. En estas primeras jornadas la ausencia de producción de juego en el centro del campo le obligaba a bajar demasiado, alejándolo de las proximidades del área, zona en la que Paulo Dybala es mucho más determinante. Su función quedaba limitada a conducir la pelota desde el centro del campo hasta arriba. Y una vez que llegaba, Mandzukic no se veía exclusivamente potenciado. El delantero croata es un recurso perfecto para el juego exterior + centro al área, e incluso para vivir como punta único y potenciar la segunda jugada, pero no para atacar el espacio. En esa tesitura, Pjanic ha conseguido calibrar, al menos en parte, esos defectos de la Juventus de Allegri. Se escora al perfil izquierdo para iniciar el juego, y junto a Khedira permite a Dybala recibir más arriba. Acorta el campo de acción del jugador argentino, que llega más fresco a los metros finales. Y en esos metros se encuentra con Higuaín, uno de los mejores delanteros del mundo interpretando el juego al espacio. Así se comporta la Juve con la pelota. Equipo con opciones variopintas para sacarla desde atrás, con opciones para salir en largo -Mandzukic-, con dos interiores que hacen de llegadores -esencial la recuperación de Marchisio para restaurar la pausa a un juego demasiado agitado-, con Dybala presente en los tres carriles del juego -esencialmente por dentro y en banda derecha, dejando más liberada la banda izquierda para la activación de Alex Sandro- y con Higuaín para atacar los espacios.

La Juventus es un equipo al que le gusta presionar arriba. Khedira es un recurso importante a la hora de adelantar la altura defensiva y excepcional tapando líneas de pase -no es Arturo Vidal, pero permite a la Juve camuflar un poco la ausencia del que ha sido durante años el motor de su presión colectiva-. Chiellini - Bonucci - Barzagli son jugadores intensos, pero no especialmente doctos para correr hacia atrás. Por eso la Juve, aunque le gusta presionar muy arriba, no rehusa al repliegue como buen equipo italiano, porque no se siente demasiado incómodo cuando defiende en área propia, contando con un genial intérprete del achique -Bonucci-.

Estos son los primeros signos de identidad de un equipo al que le falta el motor para empezar a desarrollar su estructura de dominio. Equipo rápido, con recursos para sacar la pelota, al que a veces le falta pausa, con dos buenos llegadores pero ausentes de carácter creativo, con un mediocentro al que le cuesta dominar las transiciones y con una brutal capacidad para llegar y cargar el área. Una de las mejores plantillas del mundo. Ahora solo queda que el balón eche a rodar y que el Sevilla sea capaz de neutralizar todas esas virtudes y explotar algunos de esos defectos.

Fotografías: MARCO BERTORELLO/AFP/Getty Images

MÁS EMPUJE QUE FÚTBOL

by 9/11/2016

El Sevilla FC de Jorge Sampaoli sigue avanzando en el tortuoso camino de hacerse (y sentirse) un equipo. El fútbol, y con el la construcción de los modelos de juego, no es otra cosa que llevar al a su máxima expresión la fórmula de prueba y error, y Sampaoli sigue tocando teclas hasta que la melodía le convenza. Ante Las Palmas, el Sevilla FC exhibió los enormes defectos que aún arrastra, y las virtudes que ha conseguido potenciar (de las que ahora hablaremos con algunas necesarias puntualizaciones). 

El equipo de Quique Setién viene de un inicio de campeonato realmente apabullante. Con los sinos de un conjunto trabajado y metódico, el equipo amarillo conoce a la perfección sus capacidades y sabe también disimular sus defectos, o al menos reducir las opciones rivales de atacarlos. En juego compiten contra casi cualquiera, el problema es que en el fútbol, en un porcentaje elevadísimo, el peso de las individualidades decanta muchas veces la balanza. Y el Sevilla, que de momento fútbol tiene poco, sí que tiene jugadores súper determinantes para poder ganar mientras aprende a encontrarse,

La primera mitad fue una película de terror. N´Zonzi no es mediocentro, y ni mucho menos está capacitado para valerse por sí mismo en un rol tan complejo. En esa zona se precisa a un jugador mucho más plástico, con más velocidad en el giro y que sea capaz de generar dinamismo. Si el Sevilla no es dinámico en la base, el equipo se pierde en pases horizontales y falta de ritmo y el rival tiene tiempo sobrado para organizarse. Y eso pasaba. N´Zonzi recibe, pero le cuesta orientar bien el cuerpo en una posición en la que hacerlo, y además con velocidad, lo es todo. Dos segundos de más en orientar la jugada y el rival te come en la presión. ¿Situación? Quien tiene que sacar la pelota, que no es precisamente docto a la hora de batir líneas, se encuentra en una compleja encrucijada en la que no tiene tiempo ni espacio para decidir. Balón atrás y comienza el bucle. Esa ausencia de dinamismo la camufló un poco Nasri cuando centró su posición -pasó del extremo izquierdo el interior- y se acercó a pedirla. A la ausencia de dinamismo se le unió un centro del campo que jamás replegaba tras pérdida. No había presión, ni intensidad, y cada balón perdido era una oportunidad de hacer daño para la UD Las Palmas, que a los mandos de Roque Mesa demostró ser uno de los equipos que mejor interpreta el contragolpe del campeonato. Al lado de Ganso pasaban como aviones, y N´Zonzi, que es todo menos un Busquets, no sabía ni por donde le venían. Sampaoli se vio obligado a hacer ciertos reajustes y el equipo ganó presencia, y sobre todo, seguridad. 

Pero quien realmente permitió al Sevilla vivir en campo contrario, como tantas otras veces, fue Víctor Machín. ¿Qué le da Vitolo al Sevilla? Hay algo que le da y que no debería ser tan necesario, y se trata de llevarlo 20 metros más arriba. Son circunstancias que el Sevilla tiene que aprender a gestionar de una forma más coral y no como producto de beneficios individuales. Es evidente que las individualidades van a sacarte de muchos apuros, pero no debe ser la constante sobre la que se asiente una idea. Cuando el Sevilla reduce el campo a lo largo se encuentra mucho más cómodo, porque logra conectar con los de arriba. Sarabia y Vitolo activaron a los laterales porque consiguieron arrastrar marcas rivales y liberar espacios exteriores, y el Sevilla lograba profundizar. La profundidad se conseguía mucho más por empuje que por mecanismos asentados de progresión en el juego, y la fe, y la fortuna, tomaron cuerpo con una remontada en los últimos 5 minutos de partido. 

Mientras tanto, 7 puntos de 9, un buen comienzo para un equipo que aún está tratando de construirse. Muchas emociones y una cierta inestabilidad que esperemos que no impaciente a la grada. Esto lleva tiempo, señores, y el fútbol, tarde o temprano, complementará a la fe.

PD: Fotografía de CRISTINA QUICLER/AFP/Getty Images

RECUPERAR LA NORMALIDAD

by 8/16/2016

Sé que perder una final  y tener otra prácticamente inalcanzable no es el mejor comienzo para un proyecto deportivo. La ilusión de la afición sevillista por ganar títulos es inmensa, y que la realidad te golpee en las narices molesta, y mucho. Pero las cosas hay que mirarlas con perspectiva, y sobre todo, no perder de vista el sentido común. Se ha perdido frente a Real Madrid (minuto 119) y FC Barcelona. Lo normal. Cualquier otro desenlace habría resultado completamente sorprendente. Son las 2 mejores plantillas del mundo. 

El Sevilla FC y la dirección deportiva se han volcado con un proyecto ilusionante pero también muy complejo. El juego de posición es un modelo que se nutre de conceptos que precisan mucho trabajo y mucha competición. Los jugadores necesitan conocerse, pero no solo entre ellos, sino a ellos mismos. Vienen de plantillas diferentes o de modelos de juego diametralmente opuestos. Modelos que, al fin y al cabo, determinan la forma en la que el jugador es capaz de interpretar el juego. Los jugadores han ido incorporando a lo largo de sus respectivas carreras en su "memoria táctica" una serie de conceptos que en muchos casos van en contra de lo que se les pide ahora. Un ejemplo. Si a jugador siempre le han pedido que tiene que cerrar el primer palo en ABP, y ahora se le pide que esté en el segundo, por inercia, el jugador cerrará el primer palo en multitud de ocasiones. Por que es lo que ha aprehendido. Y tienen que despojarse de ese tipo de vicios (como dijo Francisco Beltrán en SFC Radio) para cumplir con lo que se les pide ahora. Y quitar esos conceptos de esa "memoria" para meter otros requiere tiempo. Y no hay otra forma de aprehenderlo que a través de la repetición.

Pues no solo hay que despojarse de esos "viejos" conceptos y trabajar los nuevos, sino crear estructuras que faciliten ese aprendizaje. Y asumir que los conceptos no pertenecen de manera individualiza al jugador, sino que permiten relacionarlos entre ellos. Y aquí entramos en el terreno de las sinergias, de los acercamientos, de la producción de sociedades... El jugador necesita "olvidar", "conocerse", "conocer a sus compañeros" y "relacionarse", Y todas esas cosas, con la idea como vehículo. Es trabajo del cuerpo técnico ayudar al futbolista a cumplir con todas esas necesidades. 

Después de este breve, pero necesario prefacio, vamos a salirnos un poco del terreno teórico y analizar qué es hoy el Sevilla FC. El Sevilla es un puñado de buenos futbolistas con la técnica como nexo comunicativo. Jugadores que ya estaban pero que jugaban a algo diferente, y jugadores nuevos que vienen de estructuras competitivas y de modelos de juego completamente antagónicos. Se han ido jugadores importantísimos que igual podrían no resultar claves en la nueva idea (aunque Banega y Gameiro serían activos centrales del modelo), pero que han hecho que el equipo pierda fuerza competitiva y cierta identidad. No ha sido una transición pausada, sino un todo o nada. Y es normal que eso genere dudas e inestabilidad. 

Photo by Aitor Alcalde / Getty Images
Queda muy claro que por el perfil de jugadores que se han fichado, el Sevilla FC va a querer siempre la pelota. Pero esto no se trata de un canto al amateurismo ni de una oda al fútbol bonito. Esto va de que el cuerpo técnico entiende que la mejor forma de que este equipo se desarrolle es con la pelota como punto de partida. Y lo interesante de todo es que el Sevilla, en estas dos finales, se ha sentido más cómodo sin balón que con él. Tenía la pelota pero no eran posesiones de calidad. La altura a la que se tenía no hacía daño, y la naturaleza de los pases no batían prácticamente una sola línea de presión, El equipo se desorganizaba con balón, porque no lo tenía en buenas condiciones, y no era capaz de desorganizar al rival. De ahí que cada pérdida fuese un drama. El rival atacaba de forma organizada a un equipo completamente desorganizado.
Frente al FC Barcelona, el equipo se encontró más cómodo en presión alta y robo rápido porque, de alguna manera, reducía el tiempo de organización -que alcanza el máximo de complejidad. No es fácil mover rivales-. Cuando redujo la altura de la presión, los balones llegaban a Messi en situaciones de ventaja y ahí se acabó todo. El mejor futbolista del planeta la recibía a 50 metros del área y dibujaba sin descanso la diagonal a la espalda del lateral derecho sevillista con una precisión milimétrica -concepto que ya analizamos en profundidad en Sevilla Scouting-. Fue el único momento en el que el Sevilla dejó de competir en las dos finales.

Aquí no se trata de si jugar bien es más importante que ganar. No hablamos de prioridades. La victoria es la aspiración de cualquier modelo. El Sevilla ha escogido este para llegar a ella. Y ya les adelanto, no será fácil. Se necesita mucho trabajo, mucho compromiso y mucho talento para que el modelo de juego tenga éxito. Y tiempo, también el suficiente, para que todo fluya. Y, sobre todo, también se necesita recuperar la normalidad. Que competir y perder ante los dos mejores equipos del mundo no sea considerado un fracaso.

AND THE OSCAR GOES TO...LEO MESSI

by 8/13/2016

El FC Barcelona no es, al menos en este 2016, el equipo de antaño. Tiene problemas muy marcados a los que no ha sido capaz de encontrar solución. Pero también tiene al mejor jugador del mundo, y eso lo condiciona todo. A medida que pasan los años, los jugadores tienen que adaptar sus recursos a su evolución física. Ejemplos hay cientos de futbolistas que han cambiado su rol, porque no pueden hacer con 28 lo que hacían con 22. Cambian las alturas de sus recepciones, la naturaleza de sus carreras y las zonas de influencia. Todo para seguir en la máxima élite. Y el ejemplo más fiel de esta realidad es Leo Messi. 

LEO MESSI, EL DIRECTOR DEL BARÇA

Que Leo Messi iba a terminar atrasando su posición era una de esas cosas que se dan por supuestas. El momento llegó, y el Barça se construye a partir de ese movimiento. Ya no solo acelera la jugada, sino que hace que nazca. Ya sabíamos que su lanzamiento en diagonal era un pase bastante productivo, pero antes lo pegaba a 15 metros de la portería y ahora es capaz de hacerlo a 50. Messi tiene libertad para recibir la pelota donde quiera, pero sus zonas habituales de recepción son 2. De una parte, la banda derecha. No tiene a Alves como potenciador, y eso resta. pero le basta y le sobra con su poder de atracción para hacer productivo el movimiento. 


Leo Messi parte, en el 90 % de las veces. desde la banda derecha. Recibe a una altura muy alejada del área, concentra un importante volumen de marca a su alrededor, atrae, y se prepara para lanzar su balón largo diagonal. En la anterior imagen, el extremo izquierdo -Arda Turan- rompe hacia el primer palo para arrastrar la marca del central. A su espalda, deja un espacio inactivo que habilita la ruptura del lateral izquierdo blaugrana. 


En la imagen anterior, se mete por dentro, Luis Suárez y el extremo izquierdo se colocan en posiciones centrales, concentrando el bloque defensivo del rival por dentro y habilitan la ruptura del lateral izquierdo, que llega en carrera a activar el espacio a espaldas de la línea defensiva del Celtic. Messi vuelve a hacer uso de su diagonal. 


El centro es otra de sus zonas de recepción más habituales. Siempre escorado a banda derecha para aprovechar su pierna buena. El ataque del FC Barcelona se estrecha y se abre en función de las conducciones de Leo Messi. En la siguiente captura. y en la anterior, permanecen todos en posiciones muy centradas. A medida que la conducción avanza, empiezan las rupturas dentro-fuera para habilitar pase picado a la espalda de la línea defensiva. El objetivo es dividir el sistema y generar oportunidades de profundidad. 


No terminaremos aquí nuestras reseñas a la influencia de Leo Messi en el juego del FC Barcelona -es inevitable nombrarlo en casi todos los conceptos que se desarrollan en el Barça-. Pero es momento de hacer una pausa para asimilar el contenido. Analicemos por un momento la situación. El FC Barcelona genera infinitas ocasiones de gol con su crack recibiendo la pelota a 50 metros de la portería, solo aprovechando su lanzamiento diagonal. Todo eso sostiene el argentino. El FC Barcelona tiene director, y se llama Leo Messi. Y no crean, bien se merece un Oscar. 

PD: Photo by Alex Caparros / Getty Images.
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