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ANALISIS BEN YEDDER : UN 9 QUE OFRECE SOLUCIONES

by 8/01/2016

La Ligue 1 francesa es un campeonato especial. Sin embargo, el hecho de que desde que el acceso por televisión al fútbol europeo es relativamente factible en España sea una competición dominada con tiranía, le resta acercamiento al consumidor medio de fútbol de nuestro país. Primero Lyon, con sus siete ligas consecutivas, y actualmente el PSG han tiranizado una competición en la que se sabía-y se sabe- quién va a ser el campeón casi antes de que esta comience. La Premier o la Bundesliga han ofrecido en los últimos 15 años muchos más alicientes para el espectador español que cualquier otro campeonato fuera de nuestras fronteras.

A pesar de ello, es una liga donde aparecen en cada rincón del país futbolistas que dan un gran rendimiento fuera del Championat, en otras competiciones mucho más poderosas desde el punto de vista económico. Monchi, como director deportivo del Sevilla, vio allí un potencial mercado en el que obtener jugadores de calidad a un precio bastante competitivo para el rendimiento ofrecido. Cierto es que la Premier también puso sus ojos allí y ello produjo que cada vez resulte más complicado encontrar un mirlo blanco al que fichar. Pero el gurú sevillista no ha dejado de sondear a fondo el campeonato galo para confeccionar sus plantillas, dando la mayoría de las veces con la tecla adecuada para lo que el club de Nervión necesita.

Bajo esas premisas, el último llegado desde Francia a la plantilla del Sevilla FC es nuestro protagonista hoy, Wissam Ben Yedder. Un delantero de poco nombre para el espectador neófito en fútbol francés, pero de reconocida reputación en el campeonato galo. 60 goles en cuatro temporadas a las que hay que sumar 20 asistencias, suponen una carta de presentación muy interesante. Más aún si se hacen en un club de los poco poderosos en el Championat actual, de carácter mediocre y cuyas aspiraciones clasificatorias no son demasiado elevadas.


Lo primero que te llama la atención del ex del Toulouse es el domino que presenta en ambas piernas, lo cual lleva a preguntarte si es un jugador zurdo o diestro. Conduce y desborda más con la izquierda que con la derecha, pero en las acciones definitorias-las que conducen al gol- la derecha se muestra como su pierna “dominante”. Mete más goles con la diestra que con la zurda, e incluso las situaciones a balón parado-lanzamientos de falta y penaltis – los realiza con la pierna derecha. Por  ello no podemos dejar de decir que desde Adriano no se veía a un jugador con un dominio tal de ambos pies en Sevilla-siendo incluso su condición de ambidiestro superior a la del brasileño-.

Este domino de ambas piernas se traduce en que puede aparecer en cualquier parte del frente del ataque de manera indiferente y tener salida en el desborde por ambos perfiles, aunque-como comentamos con anterioridad-en los regates y conducciones prioriza la utilización de la pierna izquierda. Otro aspecto que le otorga la posibilidad de golpeo con ambos pies es su capacidad de resolución. Podemos decir que Wissam es un muy buen definidor delante del portero rival, buscando preferentemente la diagonal al palo largo pero con el disparo raso. Obtiene la gran mayoría  sus goles ajustando su remate a la base del poste indistintamente con ambas piernas y con preferencia al palo largo, no por ello dejando de lado la definición al corto si el portero rival no lo protege.

Otro aspecto importante desde el punto de vista físico-técnico es su velocidad en el giro cuando recibe de espaldas. Cierto es que no se pega excesivamente a sus rivales para fijarles la posición, sino que tiende a evitar ese contacto de espaldas, pero cuando recibe de cara a su portería, la velocidad con la que se da la vuelta es bastante llamativa. Eso hace que sus desmarques de apoyo sean muy productivos y que no busquen una devolución a un compañero que juega de cara, sino su propio giro para perfilarse a portería rival.

A partir de ahí busca el desborde, donde tiene un muy buen manejo del regate desde parado, o la asociación en corto principalmente para acompañar o tirar paredes. Su rango de pases no es muy largo, prefiriendo asociarse con compañeros cercanos. Donde tampoco llama la atención es en la conducción por velocidad. Tiene desborde, sí, pero no es un delantero de recorrido amplio con balón, prefiere asociarse. De ahí que al contragolpe no sea un futbolista de esos que están capacitados para sacar a su equipo de la cueva a través de una carrera con balón ni recibiendo, girando y habilitando a un compañero alejado con un pase preciso. Su juego es mucho más productivo cuando no entra en contacto con el esférico que con él cuando está alejado de la portería rival.


Porque correr sin  la pelota, corre mucho. Ben Yedder es un futbolista muy sacrificado cuando su equipo tiene la posesión del esférico, de esos que barren el frente de ataque para liberar espacios para la llegada de la segunda línea. Tira indistintamente desmarques de apoyo o de ruptura, aunque en bastante mayor número al espacio buscando portería rival. Sin embargo aquí también presenta otro de sus defectos principales, cae en exceso en fuera de juego. Esto se debe a que no es tan rápido en arrancada como pudiera parecer y a que su orientación en la jugada tampoco es la adecuada. Se le puede ver tirar desmarques horizontales, de esos que dan tiempo al poseedor del balón a verlo y filtrarle el pase profundo, pero es bastante agresivo atacando la línea defensiva rival, por lo que pica más verticalmente de cara a portería.  Además le falla algo el timing de arrancada porque prioriza mirar al compañero que le va a dar el pase que a la situación de la defensa rival, y eso le deja en offside más veces de las que debiera.

Este es un aspecto de mejora bastante claro en su fútbol, porque si desarrolla una mayor capacidad para saber el momento adecuado del desmarque, con su potencia  y calidad en la protección del balón-al manejar el balón con ambas piernas y así alejarla del rival con su cuerpo-y su capacidad de definición se puede convertir en un auténtico puñal para las defensas rivales adelantadas, obligando a tener que vigilar su desmarque de ruptura.

Ese continuo nervio para tirar desmarques y estar casi siempre en movimiento en todo el frente de ataque convierten a Ben Yedder en un delantero que ofrece al equipo profundidad y amplitud, es decir,  genera tiempo y espacio en el ataque organizado o proporciona una opción de pase profundo al compañero que lleva el contragolpe. Sin balón es un futbolista con una enorme capacidad para ofrecer soluciones a su equipo, mientras que con balón tiene un primer desborde muy interesante y una resolución de cara a portería muye elevada.

Aquí es donde su encaje en el Sevilla parece muy interesante. La configuración de la plantilla sevillista presenta muchos jugadores asociativos, con visión de juego pero con predominio de los desmarques de apoyo y las recepciones al pie. Tener por delante de ellos un compañero que empuje a las defensas rivales o que las abra-en menor medida, porque Ben Yedder prefiere picar a portería que hacerlo a la espalda del lateral rival-y que además te proporcione una opción de pase a la espalda de la defensa contraria es una bendición para el poseedor del balón. Wissam compensará con sus movimientos aquellos espacios que deben ocupar compañeros que, por sus características, tienden a abandonar para estar cercanos a la pelota.

El ex del Toulouse llega a Sevilla para intentar permitir que todo el caudal de juego en posesión de balón que atesora la plantilla tenga un mayor punto de fluidez a través de su sacrificio sin balón. Esto Ben Yedder lo aceptará con gran agrado, puesto que en Francia ya lo ha hecho y el rédito obtenido por ello ha sido alto, muchos goles. Los mismos que su nueva afición espera ver de él, toda vez que parece claro que sus días de segundo delantero lugarteniente han podido pasar a mejor vida. Wissam ya es un nueve de los que matan. Y le toca refrendarlo en Sevilla. Así lo esperamos.

LUCIANO VIETTO, EL 9 CENTROCAMPISTA

by 7/30/2016

Las ventas de Ciro Immóbile y Kevin Gameiro, a la Lazio y al Atlético de Madrid respectivamente, habían dejado huérfana la zona del 9, a la espera de encontrar salida a Fernando Llorente. El Sevilla, como siempre que se ha enfrentado a este tipo de disyuntivas, ha actuado con rapidez y ya incluso ha jugado su primer partido Luciano Vietto, el 9 de Jorge Sampaoli, sin olvidarnos de la contratación del franco-tunecino Ben Yedder. Puestos los necesarios preámbulos, vamos a hablar del joven jugador argentino y de lo mucho y bueno que puede aportar al Sevilla FC.

No queremos ser redundantes con el estilo, pero asentados los primeros principios del Sevilla de Sampaoli, se me ocurren pocos delanteros que encajen mejor en el modelo de juego en ciernes de este nuevo Sevilla. Vietto está muy lejos de ser un delantero de área, o al menos de estar encasillado en ella. Su zona de influencia empieza 20 metros atrás. Aunque se diga por activa y por pasiva, no es ni remotamente parecido a Kevin Gameiro. El francés es un jugador que domina a la perfección la ruptura, mientras que Vietto es delantero de apoyos. Baja, se ofrece entre líneas y descarga. En un equipo que pretende un ataque organizado la figura del jugador argentino se antoja vital para sacar a la defensa de su sitio y esperar la entrada de jugadores de segunda línea. E incluso puede combinar a la perfección con Ben Yedder -al que analizaremos también en Sevilla Scouting- al ser este un jugador que tiende mucho más a la ruptura.




Esa tendencia a bajar al centro del campo está muy relacionada con sus otras fantásticas condiciones. Luciano Vietto baja, recibe, descarga -previo paso de fijar marca, importantísimo en el juego de posición- y después rompe hacia delante. Llega en sorpresa al área y genera desequilibrio interior. No siempre, eso sí, es esta su respuesta ante los ataques posicionales.


Tiene talento para lanzar el desmarque y romper a portería. Y también para decidir en qué momentos debe hacer una cosa y qué momento otra. En una misma jugada puede ofrecer su apoyo para marcar el camino por el que se debe transitar, combinar e inmediatamente romper hacia delante para buscar la espalda de la línea defensiva.



Buena prueba de ese juego de apoyos y descargas en recepciones entre líneas, o el buen manejo del juego cuando recibe de espaldas la encontrarán en el siguiente vídeo elaborado por SEVILLA SCOUTING. Constante participación en los ataques y transiciones ofensivas de su equipo.





Pero además de ser un delantero que preferentemente apoya, también sabe buscar la espalda. Luciano Vietto se maneja de forma sublime en el área. No nos referimos a la definición, uno de los puntos en los que el jugador argentino tiene mucho margen de mejora, sino a su capacidad para encontrar el espacio para el remate, especialmente en el punto de penalti. Sabe cuándo ir al primer palo, cuando esperarla en el segundo o cuando aguantar y rematar desde más atrás. Maneja a la perfección esos conceptos y sabe cuando aplicarlos. Es lo que más sorprende de un futbolista tan joven, que sus capacidades van mucho más allá de la técnica o el físico. Vietto sabe interpretar el juego.


Es capaz de dibujar el desmarque incluso antes de la recepción de su pasador. En estas dos imágenes podemos disfrutar de su fantástico movimiento. Rompe hacia delante y consigue encontrar el espacio que hay entre los centrales para enfilar portería. 


En el siguiente vídeo podrán visualizar este tipo de situaciones con la perspectiva del movimiento. Milésimas de segundos que son suficientes para darse cuenta del trabajo sin balón de Vietto y de su interpretación del juego.


No es un jugador sin errores. Hemos comentado más atrás que, si bien se desmarca de maravilla, tiene defectos en la definición. En el Atlético de Madrid le faltó algo de potencia a la hora de arrancar, y por eso sus movimientos tenían menos efectos positivos. Necesita recuperar ese punto físico para ser determinante con y sin balón. El Sevilla FC ha firmado a un jugador excepcional, con un talento brutal para ser parte de este sistema.  Siente ese juego que proyecta Sampaoli. Solo queda esperar su rendimiento y disfrutar. 

FRANCO VÁZQUEZ: SEGUIR POTENCIANDO LA IDEA

by 7/24/2016

El Sevilla FC de Jorge Sampaoli sigue perfilándose para la temporada 2016-2017. Después de los fichajes de Pablo Sarabia, Hiroshi Kiyotake, Matías Kranevitter, Jorge Correa y Paulo Henrique Ganso, le ha tocado el turno a Franco Vázquez, el "mudo". Como venimos comentando en todos los análisis que hemos realizado hasta el momento, la técnica es el hilo conductor. Jugadores de perfil asociativo, con buen rango de pase -especialmente en espacios cortos- y talento para ofrecerse por delante de la línea de balón. La dirección deportiva se ha volcado con Sampaoli y está brindando al técnico argentino los instrumentos necesarios para desarrollar su idea de juego.

Y dentro de esa idea, tan sugerente como arriesgada -aunque más arriesgado sería ir en contra de la naturaleza de tus futbolistas-, Franco Vázquez se adapta como anillo al dedo. Estoy convencido de que lo primero que hicisteis muchos de vosotros -los que no lo conocíais- cuando salió el interés del Sevilla por el italo-argentino fue entrar en Youtube y poneros un vídeo de highlights. Y sé que la experiencia fue estimulante. Vázquez es un jugador impactante a nivel visual. Estético, buen control y giro, una carrera pesada que parece una foto en movimiento y un desborde a la altura de los mejores prodigios de la técnica. 

Y esa condición técnica en el regate es una de sus principales virtudes, que no la única. En un fútbol en que los espacios ya no se administran, sino que hay que crearlos, tener jugadores que sean capaces de juntar a dos o tres -fijar- a su alrededor y conseguir marcharse por desborde -dejando esas dos/tres marcas atrás- es oxígeno para el equipo. Son líneas de presión superadas, equipo rival desorganizado, compañeros instaurados en campo contrario y ventajas para romper el sistema defensivo. E incluso en situaciones en las que no se decide por el desborde es un jugador que aglutina marcas a su alrededor, y eso siempre genera oportunidades al resto, y más aún si cabe en un equipo que va a practicar el juego posicional y que entendemos que va a tener la pelota más tiempo que el resto. Es un jugador que absorbe posesión, que garantiza tenerla y en zonas muy avanzadas del campo, y que te da esos dos o tres segundos de más, tan necesarios, para poder organizarte.

Pero...¿en qué lugar puede rendir más Franco Vázquez? El "mudo" no es un jugador encasillado en ninguna zona específica del campo, sino que suele moverse con bastante soltura por los tres carriles del juego. No es Correa, ojo, sus movimientos son menos dinámicos y constantes, y mucho más pausados. Sin embargo, sí que tiene zonas más activas de juego en las que potencia exponencialmente su rendimiento. Pero antes de ver dónde puede ofrecer más, también es necesario hacernos otra pregunta. ¿Dónde le necesita el Sevilla? El sistema de Sampaoli, por lo que estamos viendo en pretemporada, va a precisar de un mediocentro, dos interiores y un mediapunta ocupando el rombo, con dos o tres en última línea en función de si la línea defensiva es de 3 o de 4 futbolistas. Jorge Sampaoli probó al jugador argentino como interior derecho, y el partido nos mostró a un Franco Vázquez muy alejado de su naturaleza. El mudo no es un jugador de apoyos -concepto fundamental si se juega como interior en un equipo que pretende salir en posicional-. Puede bajar circunstancialmente a ofrecerse, pero no siente la posición y sus condiciones siempre van a invitarle a generar otro tipo de ventajas que no tengan tanto que ver con la organización del juego desde atrás, sino con la búsqueda de alternativas arriba. Asociativo, técnico, buen último pase y talento para romper al espacio que deja el 9, pero siempre en posiciones adelantadas y no como segundo-tercer receptor en salida. 

Teniendo esas condiciones que ha exhibido en el Palermo como base de nuestro análisis, no podemos hacer otra cosa que verle en una zona mucho más adelantada que la de interior, bien como extremo derecho en un 1-4-3-3, bien coronando el rombo como 10 o como segundo punta. En el Palermo lleva mucho tiempo a la espalda del 9, con Giraldino como referencia ofensiva, aprovechándose de las ventajas de tener a alguien que fija centrales por delante. 


En la imagen anterior, se ofrece a espaldas de la presión rival. Sus ofrecimientos, sin embargo, no tienen la naturaleza de un apoyo para seguir en posicional, sino de una recepción, giro rápido y búsqueda de portería contraria. No es un jugador excesivamente rápido, pero su zancada engaña. Es perfectamente capaz de irse en conducción, aunque su carrera parezca lenta y pesada. 


En banda izquierda sus asociaciones generan otro tipo de situaciones. Recibe con pierna natural y busca el centro al área. Es un punto de apoyo para finalizar. En el centro, sin embargo, busca conducir, saltar rivales y cargar el área. En banda derecha busca orientar el juego a su pierna buena en diagonal hacia dentro, aprovechando los movimientos del nueve. Pero, sobre todo, tiene capacidad para fijar rivales. Recibe, fija y produce la ventaja. 


¿Puede jugar de 10? Sí, tiene condiciones y sus características son perfectamente aplicables a esa posición tan especial. Sin embargo, y teniendo en cuenta el contexto que va a encontrarse en Sevilla, y los otros muy buenos futbolistas que pueden desarrollarse en esa posición, creemos que acompañar al punta es su zona ideal. 

No se ha dicho mucho, pero Franco Vázquez es un futbolista que carga el área de manera brutal. Llega con mucha facilidad y tiene un disparo de media-larga distancia bastante interesante. Aprovechar el movimiento que pueda producir Gameiro -o quien vaya a ser el 9 del Sevilla, que de momento parece una incógnita- le va a convertir en uno de los máximos goleadores del equipo. Su último pase, además, proyecta constantes 1x1 del punta. Juegue de segundo punta, de mediapunta por dentro, o de extremo derecho, Franco Vázquez ha venido a seguir potenciando la idea. 

ANALISIS PAULO HENRIQUE GANSO

by 7/22/2016
Con 20 años debutaba con la selección absoluta de Brasil y se alzaba con la Copa Libertadores de Sudamérica. Su sociedad con Neymar era digna de elogio no solo de su torcida, muy lejos de su Brasil natal- en Europa- también se hablaban maravillas de él y en las agendas de los mejores clubes del viejo continente su nombre aparecía marcado en rojo. Todos esperaban que se convirtiera en el próximo fenómeno desde la mediapunta llevando a sus espaldas el diez de la verde-amarelha, y recogiendo así el cetro que años anteriores portaron Kaká y Ronaldinho Gaucho-aunque con matices diferentes a los de estos dos genios-. Pero, tras el mágico año 2010, a finales de Agosto se rompía los ligamentos cruzados. Tras pasar cuatro años en Sao Paulo, traspasado por su inicial Santos, a la edad de 26 años cruza el charco para jugar en el Sevilla. Lo hace bastante más tarde de lo esperado, aquella lesión en su rodilla frenó en seco su progresión futbolística y su proyección hacia Europa. De esta forma, Paulo Henrique Ganso llega a nuestra liga para enseñar la magia de su fútbol, en parte recuperado, y con la intención de dar un paso más en una carrera que no ha sido como casi todos vaticinábamos, ya que parecía destinado a jugar en un grande de Europa mucho más joven.

Antes de nada quiero dejar patente que es muy posible que en mi valoración sobre Ganso no sea totalmente objetivo, aunque intentaré hacer un ejercicio de honestidad lo más grande posible para ser lo mínimamente posible subjetivo. Pero con Paulo Henrique me ocurre que la carga emocional que me produce su juego me nubla, en parte, la valoración real sobre él. Es de esos futbolistas que forman parte de tus preferidos, de esos menos de diez elegidos que cada uno tenemos como muy especiales y que nos producen sensaciones diferentes al resto. Y eso nos ocurre con estos futbolistas aunque sean inferiores a otros en rendimiento porque nos proporcionan unas sensaciones y emociones diferentes al verlos jugar- sirva como caso extremo años atrás para ejemplificar esto el de Marama Vahirua como uno de mis predilectos en Nantes o Niza y posteriormente como compañero de ataque de Gameiro en el Lorient , jugador que para el 99% de los lectores de este artículo será un completo desconocido-.

Ganso no deja indiferente. Para lo bueno o para lo malo. Porque su talento descomunal hace pensar que si tuviera más constancia sería uno de las grandes figuras del fútbol mundial y hoy día está lejos de ello, no es máxima élite-no está dentro de los 10-15 mejores jugadores del mundo- como muchísimos pensamos en sus primeros años que podría ser ahora mismo. Pero sin esa falta de constancia es muy posible que fuera un jugador fuera del mercado del Sevilla. El club de Nervión le va a proporcionar un hábitat muy positivo para él, Sampaoli  tiene una hoja de ruta especialmente preparada para su figura-así se desprende de las declaraciones en su presentación o de su agente- y sus compañeros son de esos que entienden su idioma: gusto por el toque corto, la asociación, los apoyos o el ofrecer soluciones al poseedor del balón. Ahora es su turno para aprovechar al máximo todo este entorno que le puede permitir desarrollarse de la mejor manera posible.

Este es el ejercicio de honestidad al que me refería anteriormente, puesto en liza el cual, pasamos a relatar qué tipo de futbolista es Paulo Henrique a día de hoy.


Ganso ha venido jugando en Sao Paulo en la mediapunta central de un sistema 1-4-2-3-1 que en defensa le liberaba del repliegue y del trabajo defensivo en una variante 1-4-4-2-permitiendole actuar como delantero-. Pero desde ahí puede desarrollar su fútbol por todos los lugares que le parecen oportuno. El ´10´campaba a sus anchas por los campos de Brasil y Sudamérica apareciendo en los espacios que él considerara los mejores para su juego. Es normal verlo caer a ambas bandas, aunque con una mayor frecuencia hacía la derecha para tener mejor orientación hacía el pasillo central y desde ahí dar pases profundos al espacio o cambios de orientación con esa precisión que tiene en su zurda. Tampoco rehúsa aparece a cualquier altura dentro del césped, aunque su tendencia más pronunciada es a hacerlo en campo rival preferentemente. Pero por no ello se le ha dejado de ver apareciendo muy cercano a su defensa o en mediocampo de manera puntual.


Casi siempre en apoyos, casi nunca en profundidad, Paulo Henrique se ofrece a sus compañeros para tratar de mejorar siempre la jugada-algo que suele ser norma general-. La mayor parte de las veces en corto, incluso a un toque con taconazos incluidos, Ganso toca la pelota para dar continuidad al juego con los cercanos, pero sin desdeñar los cambios de orientación precisos y los desplazamientos a la espalda de defensas adelantadas. Cuando el balón pasa por sus botas, sus pases hacen que la situación sea mejor para su compañero la mayor parte de las veces y en un gran porcentaje son realizados hacia adelante.



Cuando el ataque se asienta en campo rival es habitual ver a Paulo Henrique aparecer por detrás de la línea de balón y no solo ofreciendo apoyos entre líneas o en bandas por delante del juego, tampoco es excesivamente agresivo a la hora de atacar la zona de remate si el equipo consigue profundidad por bandas.


Ganso respira desde los apoyos al poseedor del balón, los toques en corto, los pases profundos y el desborde cuando recibe en zonas adelantadas laterales. No es un jugador de ruptura, le falta velocidad para ello, además de no sentirlo como natural en su fútbol. En una frase corta podemos concluir sobre él que  vive desde y para tener el balón, tocarlo y mimarlo. Pero si existe una situación en la que se transforma y gana en agresividad sin pelota. Cuando ofrece un pase profundo a banda, sí que le vemos llegar a zonas de remate. Transmite, con esto, como si necesitara primero entrar en contacto con el cuero para acercase al gol.



Hasta ahora hemos presentado a Ganso desde una visión más táctica. Sin embargo donde realmente abre el tarro de las esencias es desde el punto de vista técnico. Visión de juego y precisión en los envíos, ahí radica una de las grandes virtudes de Paulo Henrique y que le hacen destilar eso que decíamos antes que tenía, magia.

Cuando su equipo se encuentra ya posicionado en campo rival podemos entender el porqué de buscar principalmente ser un jugador de apoyos y que aparece por detrás de la línea de balón. Aquí reside su calidad diferencial, en ver los desmarques de los compañeros y los espacios que casi nadie ve para habilitarlos entre rivales. Y en ponerles la pelota justo donde la ponen los que son diferentes. Su calidad en el pase profundo y su último pase son una de las grandes marcas distintivas de su juego. Por ello es un futbolista que marca un registro de casi tres pases que ponen en situación de gol a sus atacantes durante los últimos 15 partidos donde hemos analizado sus estadísticas.


La otra cualidad que le otorga esa distinción de jugador diferente es su capacidad para dar la pausa al juego, juntar rivales en torno a él, fijar su posición y atraer su atención para que un compañero pueda atacar los espacios a su espalda. Luego su visión y calidad en el envío profundo hacen el resto para que el ataque progrese y se acerque a portería rival. Eso también explica que le guste caer a los costados, desde ahí puede habilitar a sus laterales o extremos para que ganen profundidad por fuera, donde es más sencillo que en el centro ganar metros a la espalda de la defensa.



A la vista del análisis que estamos haciendo, Ganso es un futbolista de los que proporcionan presencia en cualquier zona del campo y capacidad para desbordar desde el pase-también desde el regate, aunque sea una alternativa de menor uso para él-a las defensas rivales. Sin embargo, desde su fichaje, han salido a la palestra diferentes opiniones que mostraban las dudas sobre su capacidad para rendir a un ritmo de juego europeo por la posibilidad de defensas más organizadas y una velocidad más alta en los encuentros. El problema, desde mi humilde punto de vista, no es tanto de la posible ausencia de ritmo, intensidad o velocidad en Paulo Henrique. La cuestión a valorar es otra.

Hay dudas, sí. Pero se derivan más de la consistencia de su juego y de su nivel de participación que desde el ritmo propiamente dicho. Es cierto que Ganso no es un futbolista de máxima intensidad en sus acciones, ni que destaque por su velocidad en conducción-problema que suple de sobra por su talento para conducir y esconder la pelota de los rivales, además de su regate-. Aunque el problema que puede presentar su salto al fútbol europeo es otro.

En Sao Paulo hemos visto que el mediapunta juega gran parte del desarrollo de los partidos sin correr a máxima velocidad, sus carreras no son habituales. Pero lo que más podemos destacar negativamente es una cuestión de dinámica dentro del juego. Paulo Henrique es futbolista de los que suele empezar una jugada en un carril-bien lateral o bien central- y la termina en el mismo en la mayor parte de las situaciones de juego. Ofrece un apoyo en banda y allí se queda hasta que la jugada finaliza, si recibe en una zona central, permanece en ella sin continuar dando los apoyos  laterales al juego que su calidad nos hacen pensar que debe hacer.

Eso le resta presencia continuada, sus acciones no son constantes, de ahí que hayamos hablado a lo largo de este análisis de sus problemas de consistencia en el juego.

Ganso no se ha mostrado demasiado dinámico en sus últimos tiempos. Y eso se traduce en que su volumen de participación en el juego es bajo para la cantidad de cosas que puede ofrecer. Por eso mucha gente concluye que su fútbol está basado más en detalles que en mantener el peso creativo de su equipo. Lo cual es cierto, pero no por las cuestiones que muchas veces se explican.

¿El Brasileño no realiza esfuerzos a intensidad alta? Es algo que se ha dicho de él, aunque no es cierto. Incluso desde el punto de vista defensivo lleva la presión al portero rival o es capaz de correr hasta área propia en una persecución de un contrario haciendo una cobertura defensiva. La cuestión es que mide demasiado los esfuerzos que realiza y transmite una sensación de falta de fondo físico para mantenerlos. Podría ser que la exigencia del fútbol sudamericano no le obligue a ello o podría ser una cuestión física. Esto no lo sabemos.

Este Ganso que hemos visto últimamente en Brasil adolece de la constancia para mantener todas sus virtudes siempre presentes y aparecen más latentes que en acción. Cuando su nivel de participación aumenta es capaz de casi duplicar su número de pases-que ronda en torno a los 40 de media por partido en sus últimos 15 encuentros-, su brillo se dispara y no se le asocia sólo al detalle ganador. Si Ganso tuviera un volumen de pases en torno a 60-70 la valoración sobre él cambiaria bastante, y en un equipo de posesión como pretende ser el Sevilla quizás sean cifras que no se puedan considerar complicadas de conseguir.

Alternativamente a conseguir que la presencia en el juego del brasileño crezca, podría estar reducir su campo de acción y convertir su fútbol en más específico. Por eso es posible que aquello que hemos escuchado sobre las ideas que tiene Sampaoli hacia él, dándole la función de organizador algo más retrasado, tenga su fundamento en que concentre sus apariciones en un espacio menor y de esa forma sean más determinantes en una determinada función.

No es menos cierto que en Sevilla también va a encontrar algo que no tiene al mismo nivel en Sao Paulo, muchas opciones de asociación y apoyos en sus compañeros, lo cual le pueden ayudar a ser más participativo. Pero al final será Jorge Sampaoli el que ubique las piezas del puzzle que ahora tenemos muchos en la cabeza sobre qué va a terminar ofreciendo Ganso al juego del Sevilla.  

Sea cual sea la decisión del técnico sevillista, ojalá podamos disfrutarlo en su máxima dimensión porque así nos vamos a divertir muchísimo todos. 

ANÁLISIS DEL "TUCU" CORREA: CONCEPTOS OFENSIVOS

by 7/17/2016

Ayer hablábamos de los conceptos defensivos de Joaquín Correa, que se centraban específicamente en el cierre del perfil izquierdo, el achique lateral y el talento para tapar líneas de pase. Su partido ante River Plate dejó muy buenas sensaciones, no tanto por lo que fue capaz de ofrecer a nivel defensivo -exigencia mínima- sino por lo mucho y bueno que hizo en los momentos con balón. El primer partido de la era Sampaoli sirvió para adelantarnos, al menos un poco, el muy buen futbolista que es el "Tucu", del que analizaremos su influencia, tanto en el juego posicional -mucho margen de mejora- como en las transiciones. 

ASOCIACIÓN EN BANDA + SALIDA AL CONTRAGOLPE

Las apariciones de Correa en la jugada son, en su mayoría, a través del carril central. Sin embargo, no es menos cierto que no tiene problemas a la hora de acostarse sobre la orilla izquierda para generar sociedades. Dijimos en el análisis de los conceptos defensivos que Correa se perfilaba a la izquierda en transición defensiva. No era casualidad, sino un objetivo posicional. Robar en esa zona para salir rápido con por la izquierda con Dodo, jugadores verticales y con una más que correcta interpretación del contragolpe. 

La zona en la que Correa caiga en el Sevilla va a depender en buena medida de aquella por la que el equipo de Jorge Sampaoli salga más rápido. No es de extrañar que se junte con Mariano para generar superioridad lateral en banda derecha. Sin embargo, su talento se explota mucho más si parte a pierna cambiada, buscando siempre la diagonal hacia dentro, fuente indiscutible de la mayor parte de su juego -el aprovechamiento del carril central-. 



Las dos imágenes anteriores responden a una misma jugada. Correa se escora a banda, fija posición, libera al lateral, combina con éste y va en su misma dirección para ofrecer un apoyo interior. Encuentra línea de pase abierta en el centro y se dirige a construir una nueva asociación. Su tendencia a terminar siempre por dentro le facilita ser un jugador de perfil muy asociativo, de los que activan muchas ventajas en el resto. 



Esa tendencia a caer en banda izquierda en transición defensiva también respondía a una necesidad colectiva, Sampdoria se estaba preparando para el momento del robo. Tras conseguirlo, generalmente, la posición de Correa era en banda izquierda, siendo el primer receptor del contragolpe. La última secuencia de imágenes responde a esa situación. Robo y salida rápida por la izquierda, asociación por dentro y generación de línea de pase en zona de mediapuntas.

GENERADOR DE LÍNEAS DE PASE + JUEGO DE ESPALDAS

Dentro de un modelo de juego de posición, que entendemos que va a integrar Sampaoli en el nuevo Sevilla, es fundamental que existan jugadores que, por delante de la línea de balón, sean capaces de generar aclarados para progresar. El juego de posición de nada sirve si no hay profundidad interior, y Correa es tremendamente hábil a la hora de ofrecerse a la espalda de la presión rival. 


En la imagen anterior vemos cómo se ofrece a espaldas de esa presión rival, facilitando un pase que dejaría atrás a 3 adversarios y en un escenario idóneo para buscar un pase al hueco. El delantero fija a los centrales y habilita esa recepción. 


En la imagen anterior, vuelve a ofrecerse entre líneas, siempre a espaldas del mediocentro rival, buscando abrir el pase. Después de combinar por dentro, y a una velocidad increíble, rompe al espacio que hay entre central y lateral e incide directamente sobre la profundidad colectiva. Movimiento interesantísimo que evidencia un amplio conocimiento del juego (imagen siguiente).


Otra de las funciones de esas recepciones interiores, además de permitir a los mediocentros filtrar pases entre líneas, es la de recibir de espaldas a portería rival, para servir de pared a líneas más atrasadas. Es un concepto vital dentro del juego de posición (jugadores que vengan de espaldas a portería a descargar) porque permiten a tu equipo meterse en campo rival.


Recibes de espaldas, fijas posición, atraes marca y devuelves la pelota a un compañero que reciba en carrera y proyecte el avance. El mecanismo es tan evidente como útil. 


CORRER SIEMPRE HACIA DELANTE: ¿UN PROBLEMA?

Dentro del juego existen ciertos comportamientos que pueden ir en contra del juego de posición. Correr siempre hacia delante puede que no sea una buena opción cuando el modelo en el que se organiza tu equipo preconiza los principios básicos del juego de posición. Antes hemos hablado de un concepto vital de cara a rentabilizar la importancia de Correa en el juego posicional. Ahora ha llegado el momento de hacerlo de otro que puede ir en contra de esa sintonía de juego organizado. 

El juego de posición, más que correr hacia delante, precisa de técnicas de avance en las que los movimientos de los jugadores siempre estén orientados a abrir una línea de pase y facilitar la progresión posicional de los jugadores. Se trata de recibir, fijar posiciones, tocar y proyectar un nuevo apoyo que abra una nueva línea de pase. Que los desmarques no siempre sean de ruptura, que la decisión sea echarse a un lado y no ir siempre en dirección a portería. Sin embargo, si correr siempre hacia delante es una desventaja en el juego de posición, se convierte en ventaja en un juego de transiciones. Esa velocidad en conducción de Correa, sus rupturas y su talento para asociarse a una velocidad de vértigo pueden ser fundamentales de cara a potenciar la otra variante que pretenderá Sampaoli, el juego de transiciones rápidas que tan buenos resultados le trajo con Chile. La mejor en el conocimiento del juego y la mano del cuerpo técnico es la que le dará la sabiduría para decidir cuándo es mejor correr y cuando echarse a un lado para apoyar.


SOCIEDAD CORREA-EXTREMOS: ¿LA SALVACIÓN DE KONOPLYANKA?

El primer partido de una pretemporada nunca puede servir de base para un análisis demasiado profundo (pincha aquí para ver las primeras conclusiones sobre el nuevo Sevilla de Sampaoli) ni para extraer conclusiones exageradas. El equipo apenas intenta desarrollar algunos conceptos y precisa de tiempo para organizarlos. Sin embargo, sí que pueden dejar un reguero de detalles que marquen la senda del análisis y que nos permitan aventurar ciertas sociedades.

Los minutos de ayer de Correa fueron muy interesantes, dejando claro parte de lo mucho que puede aportar al Sevilla de Sampaoli. Pero, en especial, por la capacidad del jugador argentino para activar a los extremos. El Konoplyanka de Unai Emery se enfrentaba constantemente a 2-3 jugadores, reduciendo sus posibilidades de éxito a marcharse de todos y colocar un centro al área. El Sevilla nunca había conseguido activarlo, quizás porque tampoco se lo había propuesto. 

Sin embargo, ayer sí que pudimos ver algunos detalles que consiguieron generar esa activación en Konoplyanka. Primero, las subidas del lateral -Kolo-, que permitían dividir marcajes y recibir a Konoplyanka solo por dentro. Y segundo, los apoyos interiores de Correa, e incluso las rupturas en diagonal que arrastraban marcan y activaban el disparo de Konoplyanka. El jugador ucraniano recibía con tiempo y espacio, y con dos marcas menos de lo que es habitual y además tenía un apoyo constante para poder buscar portería, una de las principales condiciones de Konoplyanka. Veremos en qué termina derivando esta posible futura sociedad, pero ayer se sentaron las bases de un mecanismo que podría ser súper productivo para el nuevo Sevilla. 

Correa empieza ilusionando, y esto solo es el principio. Es joven y tiene talento, y lo que no es menos importante, está en manos de personas que saben amoldarlo. Disfruten. 

ANÁLISIS DEL "TUCU" CORREA: CONCEPTOS DEFENSIVOS

by 7/16/2016

El Sevilla de Jorge Sampaoli va tomando forma. A las incorporaciones de Pablo Sarabia (pincha para ver su análisis) e Hiroshi Kiyotake (pincha para ver su análisis), se han unido hace muy poco la de Matías Kranevitter (análisis perfil defensivo y ofensivo) y Joaquín "Tucu" Correa, de quien hoy nos ocupamos (Franco Vázquez y Paulo Henrique Ganso ya han sido confirmados oficialmente, y queda esperar por otras operaciones). 

Carlos Joaquín Correa es un joven (22 años) y hábil mediapunta criado en la cantera de Estudiantes de la Plata. Su trayectoria en Argentina fue tan corta como explosiva. La Sampdoria consiguió traerlo a Europa con solo 20 años, fiel ejemplo de la realidad del fútbol sudamericano, tan apresurado por la necesidad mercantil como incapaz de retener el talento emergente. Su poco más de año y media en la Sampdoria no ha sido especialmente espectacular. Ha dejado muestras de ese talento que ya se le intuía en Estudiantes, pero la realidad es que no ha terminado de romper, quizás condicionado un poco por un contexto no demasiado favorable. 

Hemos hablado ya varias veces el perfil técnico de todos los nuevos jugadores del Sevilla. Se buscan futbolistas con un amplio dominio de la asociación y el pase corto, que sepan ofrecerse, que no regalen la pelota y que sean plenamente capaces de establecer entre ellos las correspondientes sinergias para que el juego fluya. Jugadores que sientan el juego de la misma manera, para que todo sea mucho más "fácil". Sampaoli tiene una idea en la cabeza y Monchi le está dando los instrumentos para desarrollarla. Hay talento, hay ganas de trabajar y hay materia prima para crear algo grande.

PREFACIO

A veces, aunque no nos guste, es necesario disociar dos momentos que en el fútbol son indivisibles (defensa y ataque) para poder estructurar el análisis. Mucho se está hablando de la "poca" capacidad defensiva de todos los nuevos fichajes del Sevilla, excepción hecha con Kranevitter. Se leen y escuchan, constantemente, sentencias cuestionando la posible falta de equilibrio ante la falta de especialistas defensivos.

El Sevilla ha cambiado por completo el libreto de sus aspiraciones. Nada queda del estilo con el que se alcanzaron los éxitos, Ha asumido una revolución que bien merece nuestra completa atención. El equilibrio no es una suma de defensores defendiendo y atacantes atacando sino un todo indivisible gestionado a través del orden. Y el Sevilla entiende que ha llegado la hora de ordenarse con la pelota. Se busca tenerla más tiempo que el rival. Posesiones de calidad. La disposición de los jugadores tendrá como primer objetivo el dominio espacial del juego, con la pelota como instrumento vehicular y fundamento del orden.  

En este modelo se priorizan otros conceptos y se precisan otras demandas en la interpretación de la fase defensiva. Se busca desordenar con la pelota al rival con posesiones verticales y ritmo alto de circulación. Mientras se ataca, el equipo se prepara ya para el momento de la pérdida, con la pretensión de que, tras robo, el rival siga desordenado y la presión del Sevilla se facilite. No hacen falta centrocampistas que corran 15 KM por partido, sino ser capaces de estructurar una presión posicionalmente organizada que termine desencadenando en robo. Se trata de reducir el tiempo de los "momentos defensivos". Para eso es más importante la inteligencia que el pulmón.

PERFIL DEFENSIVO

Nos veíamos en la necesidad de aclarar esa demanda de equilibrio antes de entrar a analizar el perfil defensivo de Joaquín Correa. No es un futbolista de exagerado recorrido defensivo, pero mete el pie. Su análisis "defensivo" no merece más profundidad de la debida, pues los conceptos que hemos sido capaces de observar no son excesivamente complejos. 

Es difícil transportar las capacidades de un futbolista a un análisis exhaustivo sin tener presentes el contexto. En la Sampdoria, Joaquín Correa estaba completamente liberado de obligaciones en el repliegue. Por ello, no es fácil determinar qué papel podría tener en Sevilla, toda vez que las exigencias en buena medida tendrán que cambiar, y siendo conscientes de la intensidad en la presión que demandan los equipos de Sampaoli. 

Tucu Correa siempre se colocaba en el perfil izquierdo en transición defensiva, buscando proteger la banda de Dodo, pero también potenciar el contragolpe de la Sampdoria, como veremos en el apartado ofensivo.

 

Pese a que en la Sampdoria, como ya hemos dicho, se encontraba muy liberado de obligaciones defensivas (entendiendo estas como el repliegue intenso o la presión tras pérdida) no es menos cierto que el jugador de Tucumán exhibía en puntuales situaciones un talento defensivo que está lejos de ser el que se le reconoce. A su cierre del perfil izquierdo le tenemos que añadir constantes situaciones de achique lateral buscando robo rápido o generar superioridad defensiva en la zona. En las dos próximas imágenes (forman parte de una misma jugada) podemos comprobar cómo es capaz de achicar en banda para, segundos después, perseguir el desmarque de ruptura del atacante rival a la espalda de su lateral. 



En la segunda secuencia vemos cómo abandona la posición de extremo una vez que no consigue el robo, y persigue al atacante rival para evitar que su desmarque de ruptura genere daño al sistema defensivo.



Joaquín Correa tampoco está exento de talento para el cierre de líneas de pase. Su escaso compromiso defensivo -más por necesidades colectivas a la hora de activar la contra que por vagancia- no va en contra de su capacidad para cerrar líneas y para saber posicionarse.


En la imagen anterior, Correa es capaz de cerrar dos líneas de pase para evitar la progresión lateral del rival. El mecanismo de actuación de Correa está bastante claro. En fases sin balón, se perfila por la zona izquierda, en repliegue alto. Cuando el rival llega a la altura del centro del campo, esa defensa pasiva se convierte en activa si este pretende progresar por banda derecha -izquierda de Correa-. Pressing y achique lateral buscando robo + contragolpe. Si el rival supera posiciones, Dodo sale para generar superioridad y Correa protege la espalda.

En un equipo que va a pretender defender con balón, Correa no desentona en modo alguno. Eficiente en la presión, intenso y rápido, y con soltura para gestionar las transiciones.

En el próximo artículo trabajaremos sobre su influencia en los principios defensivos, donde hay varios aspectos de vital importancia para alcanzar el máximo conocimiento del futbolista. 

MATIAS KRANEVITTER : ASPECTOS OFENSIVOS

by 7/15/2016

Matias Kranevitter abandonó River tras la disputa de la final del Mundial de Clubs entre el FC Barcelona y River Plate. Y lo hizo cometiendo una pérdida de pelota en conducción y tres pases errados en todo el partido. El resto de sus acciones con balón encontraron a un compañero, a lo que hay que sumar que no pegara ni un solo pelotazo en largo. Todos su pases fueron con sentido y no rifados. Hacer esto al enfrentarte a un equipo como el Barça, de los que presionan arriba al rival tras pérdida como pocos conjuntos en Europa y que te someten a un trabajo de desgaste defensivo intenso, supone una carta de presentación bastante interesante.

Aunque es cierto que ni River ni el propio Kranevitter tuvieron en este partido su mejor desempeño del año-más allá de que tanto el equipo millonario compitiera en la medida de sus posibilidades aquel partido como el futbolista dejara patentes sus características principales-, este choque es una buena piedra de toque para acercarse a conocer qué puede ofrecer Matias a un equipo como el Sevilla. 

Por ello adjuntamos, previamente al análisis que desarrollaremos del futbolista, el siguiente video-realizado por Heronumberone-.En él se recogen las acciones que desarrolló Kranevitter frente al Barça en la disputa del cetro mundial de clubs y sirven como introducción de sus características principales de juego.



Nota aclaratoria: Las conclusiones sacadas de este y otros partidos no están basadas en el visionado de vídeos cortos sobre el jugador, sino en el seguimiento completo de los encuentros utilizados para hacer su análisis. Pero, en este caso,  aprovechamos este trabajo realizado por Heronumberone para que la visión sea más clara-como suele decirse, una imagen vale más que mil palabras-. 

¿Por qué hemos comenzado este análisis referenciando este partido y la actuación de Matías en él? Kranevitter llega a Sevilla para ocupar (pelear) la posición de mediocentro-bien en solitario, bien en doble pivote- en el esquema de juego de Sampaoli. Para el nuevo técnico sevillista es de capital importancia que el/los jugador/jugadores que desarrollen esa función en el campo  desde el punto de vista ofensivo estén capacitados en dos cuestiones importantes. La primera, que dominen el juego en corto y el primer pase para dar una salida limpia de balón, y la segunda, que ante presión rival no pierdan su capacidad para jugar en corto y no rifen la pelota ante la posibilidad de robo rival.

Podría decirse que la ubicación que va a ocupar Matias en el Sevilla no es la que más brillo o lustre va a dar al equipo, pero sí que es una de las bases fundamentales sobre las que se apoya el modelo de juego de Sampaoli. La salida desde atrás limpia es muy importante para el técnico argentino y de ahí que hiciéramos hincapié inicialmente en lo observado en Kranevitter ante un equipo tan especial como el Barça, dejando escasas pérdidas y un juego bastante aseado-aunque volveremos sobre estos y otros aspectos importantes para tratarlos con más profundidad en el desarrollo de este análisis-.



No recuerdo exactamente cuando descubrí a Matías, solo sé que fue a los pocos partidos de haber debutado con River en liga argentina. En aquel momento Lanzini era la estrella de un equipo al que le faltaba juego. Kranevitter daba sus primeros pasos jugando de interior en un mediocampo en rombo y ofreciendo al equipo millonario algo con lo que no contaba, la posibilidad de habilitar en mejores condiciones al “10”. Destacaba en él, pese a su juventud, su dinámica y calidad para asociarse, a través de pocos toques y apoyos con bastante criterio para jugar la pelota en un equipo que lo hacía poco.

Desde ahí, Ramón Díaz primero y más tarde Gallardo lo retrasaron y lo colocaron como “5”, dándole un mayor peso en la estructura global del equipo, pero quitándole contacto con la pelota. Su paso por el Atlético de Madrid lo ha llevado todavía a perder más importancia con el balón y de ahí que su salida del club colchonero pueda estar justificada para que se desarrolle en el fútbol europeo y gane presencia en el juego.

Formar parte del once inicial del Atlético no es fácil, es un equipo de los punteros en Europa, bastante asentado en sus conceptos de juego y con un estilo completamente definido. Kranevitter ya no es ese jugador que tenía cierta presencia con la pelota en sus inicios y el conjunto madrileño tampoco se la ha podido ofrecer por sus características como conjunto. Frente a jugadores como Gabi, Saúl, Augusto o Koke, Matías pierde en un aspecto muy importante para el “Cholo”, recorrido a todo campo.


 Kranevitter pasa por ser un futbolista de recorrido no tan amplio como sus compañeros con los que disputaba posición. Quizás sea de esos que hacen menos cosas durante todo el encuentro, pero no por ello que las haga peor. Además, donde podría estar su presencia más justificada, Simeone ha montado una estructura de juego muy definida.

El futbolista argentino no ha sido, en los partidos que ha disputado, una pieza importante en el inicio de juego Atlético. Los madrileños muestran tres mecanismos básicos para dar inicio a la jugada desde atrás, la diagonal del central-generalmente el diestro- al extremo opuesto-generalmente el zurdo-, la salida en conducción por parte de Filipe Luis y el pase de Gabi hacia adelante-o más bien el diagonal hacia banda derecha-.

Estoha repercutido en que Kranevitter, pese a mostrarse frente a sus compañeros como un apoyo para sacar la pelota, no fuese uno de los jugadores trascendentes en ello. Y, claro, para un mediocentro que se posiciona cercano a su defensa, no participar en la salida de balón lo aparta bastante del desarrollo del juego.


Respecto a esto, recomendamos la lectura del artículo “Unfuturo sin Tiago Mendes” de la web Ecos del balón. para ver más detalles relacionados. En él también se ponen de manifiesto algunos aspectos con los que ha tenido que lidiar Matías para su adaptación al Atlético de Madrid y al fútbol europeo, pero que no son la intención de este análisis llevar a cabo. 



Como vimos en la anterior entrega del análisis sobre el juego de Kranevitter, Matías es un mediocentro de carácter defensivo, agresivo y con grandes dotes técnicas para el robo. Ahora acabamos de constatar que su presencia en el inicio del juego del Atlético de Madrid ha sido bastante escasa. Por tanto, podríamos pensar que el tucumano es un futbolista de los que suman poco con el balón en los pies. Sin embargo debemos recordar, también, otros aspectos que hemos considerado en el desarrollo de este artículo. Su posición de debut en River fue la de interior relacionado con el desarrollo del juego y contra el Barça mostró escasas pérdidas y un trato más que correcto a la pelota.

Kranevitter ya no es un futbolista de esos a los que les guste aglutinar posesión de balón y ser referencial para el desarrollo de la jugada, ofreciendo apoyos continuos. Pero tampoco es un futbolista de escaso dominio del pase. Juega mucho más cercano a sus defensores que a los delanteros y su función principal radica en ser un apoyo más en el inicio del juego, para lo que se muestra siempre ofreciendo una línea de pase o metiéndose entre centrales-aspectos que desarrollaba mucho más en River pero que también se han podido ver en el Atlético de Madrid-. 


Cuando la jugada se asienta en campo rival no es nada habitual verlo por delante del balón, mantiene su posición para estar preparado para presionar o temporizar la salida al contragolpe del contrario. Además desde ahí puede ofrecer una línea de pase de seguridad si su equipo no encuentra profundidad en el juego y tiene que cambiar de lado en el desarrollo del ataque. Aunque en el Atlético de Madrid-bajo una estructura de 1-4-4-2 en doble pivote- si se le ha podido ver soltarse en algunas ocasiones, cierto es que sin mucha asiduidad ni continuidad, y atacar espacios por delante del balón-bien entre líneas o incluso en profundidad a la espalda de la defensa-. Esto es algo que en River no se le podía ver casi nunca-por no decir nunca- dado que Kranevitter siempre era la referencia defensiva principal del mediocampo millonario.

Su recorrido a lo largo del campo es corto, pero si se le exige que este aumente está capacitado para hacerlo, no siendo, de todas formas algo habitual en él. 


Analizado su desarrollo táctico en el aspecto ofensivo, tenemos que hablar de sus cualidades técnicas cuando tiene la pelota. Matías es un jugador con escasa utilización de la conducción, es raro verlo correr con el balón en los pies salvo para superar una entrada cuando recibe o le toca salir al contragolpe tras una recuperación del balón. Es un futbolista que, en posesión del esférico, vive principalmente del pase. Su rango es generalmente corto y si puede al primer toque. Juega sencillo y tiene una buena visión de donde se encuentran los compañeros, en especial destaca en este aspecto cuando se siente presionado y los espacios no son grandes-o más bien muy pequeños, rompiendo la presión rival con facilidad-. Su número de pérdidas de balón por partido es muy bajo, y no sólo por este aspecto. Ante presión, siempre busca juego fácil, aunque en pequeñas ocasiones podríamos decir que se quita el marrón de encima, dejando a un compañero en situación complicada. Y esto ocurre porque es extremadamente extraño verle pegar un pelotazo sin sentido.

Destaca también por sus giros con la pelota, protegiéndose de la entrada rival, y por su buena orientación para recibir y calidad en los controles orientados. Conceptos técnicos que, por supuesto, suman para el hecho de que se le vea perder muy poco la posesión. Otro aspecto destacable de su juego son las pisadas del balón. Cuando parece que va a iniciar una carrera, frena y pisa la pelota para sacarla de la zona de ataque del contrario que le presiona. Además tiene un desplazamiento con la pierna izquierda más que correcto, y si se ve obligado a utilizarla, lo hace con gran efectividad.

Pareciera, por todo esto que hemos comentado, que su juego con balón se reduce a salvar la presión o dar pases sencillos en la salida desde atrás, cosa que representa la mayor parte de su desempeño en el juego ofensivo. Pero la cosa no queda aquí, su desplazamiento en largo es más que correcto y está más que capacitado para superar líneas del rival con su pase-aunque no sean las armas de su repertorio técnico que más utilice-. Su visión  aquí hace  aparición para sorprender a muchos con un pase profundo a la espalda de la defensa o una apertura a banda que deja a un compañero con muchos espacios para atacar al equipo contrario, algo que quizás no se esperaba en él por su desarrollo sencillo con el balón.


Repetimos, estas no son habilidades que desarrolle de manera continua en su juego, pero están ahí y hace uso de ellas cuando la situación lo requiere. El mayor porcentaje de su fútbol ofensivo se fundamenta en ofrecer una opción de pase para dar continuidad a la jugada sin acometer pérdidas de balón. Por tanto, concluimos que Sampaoli tiene en Kranevitter no sólo un mediocentro de gran lectura táctica y de excelente técnica defensiva. Con balón, su juego sencillo y casi ausencia de pérdidas le va a dar la opción de tener una pieza importante para que la jugada se inicie de manera limpia, otorgándole además un rápido paso al juego ofensivo cuando recupera la pelota.

La duda que podría aparecer es si, para desarrollar todo esto, su velocidad de ejecución es lo suficientemente alta en un modelo de juego y un campeonato que lo requiere. Pero refiriéndonos al inicio de este artículo, Kranevitter contra el Barcelona  ya lo ha dejado patente- como dijimos al comienzo, dos pases errados y una sola pérdida en conducción de balón fueron sus números aquel día-. Qué mejor ejemplo que ese se podría encontrar.

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