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ANÁLISIS DEL "TUCU" CORREA: CONCEPTOS OFENSIVOS

by 7/17/2016

Ayer hablábamos de los conceptos defensivos de Joaquín Correa, que se centraban específicamente en el cierre del perfil izquierdo, el achique lateral y el talento para tapar líneas de pase. Su partido ante River Plate dejó muy buenas sensaciones, no tanto por lo que fue capaz de ofrecer a nivel defensivo -exigencia mínima- sino por lo mucho y bueno que hizo en los momentos con balón. El primer partido de la era Sampaoli sirvió para adelantarnos, al menos un poco, el muy buen futbolista que es el "Tucu", del que analizaremos su influencia, tanto en el juego posicional -mucho margen de mejora- como en las transiciones. 

ASOCIACIÓN EN BANDA + SALIDA AL CONTRAGOLPE

Las apariciones de Correa en la jugada son, en su mayoría, a través del carril central. Sin embargo, no es menos cierto que no tiene problemas a la hora de acostarse sobre la orilla izquierda para generar sociedades. Dijimos en el análisis de los conceptos defensivos que Correa se perfilaba a la izquierda en transición defensiva. No era casualidad, sino un objetivo posicional. Robar en esa zona para salir rápido con por la izquierda con Dodo, jugadores verticales y con una más que correcta interpretación del contragolpe. 

La zona en la que Correa caiga en el Sevilla va a depender en buena medida de aquella por la que el equipo de Jorge Sampaoli salga más rápido. No es de extrañar que se junte con Mariano para generar superioridad lateral en banda derecha. Sin embargo, su talento se explota mucho más si parte a pierna cambiada, buscando siempre la diagonal hacia dentro, fuente indiscutible de la mayor parte de su juego -el aprovechamiento del carril central-. 



Las dos imágenes anteriores responden a una misma jugada. Correa se escora a banda, fija posición, libera al lateral, combina con éste y va en su misma dirección para ofrecer un apoyo interior. Encuentra línea de pase abierta en el centro y se dirige a construir una nueva asociación. Su tendencia a terminar siempre por dentro le facilita ser un jugador de perfil muy asociativo, de los que activan muchas ventajas en el resto. 



Esa tendencia a caer en banda izquierda en transición defensiva también respondía a una necesidad colectiva, Sampdoria se estaba preparando para el momento del robo. Tras conseguirlo, generalmente, la posición de Correa era en banda izquierda, siendo el primer receptor del contragolpe. La última secuencia de imágenes responde a esa situación. Robo y salida rápida por la izquierda, asociación por dentro y generación de línea de pase en zona de mediapuntas.

GENERADOR DE LÍNEAS DE PASE + JUEGO DE ESPALDAS

Dentro de un modelo de juego de posición, que entendemos que va a integrar Sampaoli en el nuevo Sevilla, es fundamental que existan jugadores que, por delante de la línea de balón, sean capaces de generar aclarados para progresar. El juego de posición de nada sirve si no hay profundidad interior, y Correa es tremendamente hábil a la hora de ofrecerse a la espalda de la presión rival. 


En la imagen anterior vemos cómo se ofrece a espaldas de esa presión rival, facilitando un pase que dejaría atrás a 3 adversarios y en un escenario idóneo para buscar un pase al hueco. El delantero fija a los centrales y habilita esa recepción. 


En la imagen anterior, vuelve a ofrecerse entre líneas, siempre a espaldas del mediocentro rival, buscando abrir el pase. Después de combinar por dentro, y a una velocidad increíble, rompe al espacio que hay entre central y lateral e incide directamente sobre la profundidad colectiva. Movimiento interesantísimo que evidencia un amplio conocimiento del juego (imagen siguiente).


Otra de las funciones de esas recepciones interiores, además de permitir a los mediocentros filtrar pases entre líneas, es la de recibir de espaldas a portería rival, para servir de pared a líneas más atrasadas. Es un concepto vital dentro del juego de posición (jugadores que vengan de espaldas a portería a descargar) porque permiten a tu equipo meterse en campo rival.


Recibes de espaldas, fijas posición, atraes marca y devuelves la pelota a un compañero que reciba en carrera y proyecte el avance. El mecanismo es tan evidente como útil. 


CORRER SIEMPRE HACIA DELANTE: ¿UN PROBLEMA?

Dentro del juego existen ciertos comportamientos que pueden ir en contra del juego de posición. Correr siempre hacia delante puede que no sea una buena opción cuando el modelo en el que se organiza tu equipo preconiza los principios básicos del juego de posición. Antes hemos hablado de un concepto vital de cara a rentabilizar la importancia de Correa en el juego posicional. Ahora ha llegado el momento de hacerlo de otro que puede ir en contra de esa sintonía de juego organizado. 

El juego de posición, más que correr hacia delante, precisa de técnicas de avance en las que los movimientos de los jugadores siempre estén orientados a abrir una línea de pase y facilitar la progresión posicional de los jugadores. Se trata de recibir, fijar posiciones, tocar y proyectar un nuevo apoyo que abra una nueva línea de pase. Que los desmarques no siempre sean de ruptura, que la decisión sea echarse a un lado y no ir siempre en dirección a portería. Sin embargo, si correr siempre hacia delante es una desventaja en el juego de posición, se convierte en ventaja en un juego de transiciones. Esa velocidad en conducción de Correa, sus rupturas y su talento para asociarse a una velocidad de vértigo pueden ser fundamentales de cara a potenciar la otra variante que pretenderá Sampaoli, el juego de transiciones rápidas que tan buenos resultados le trajo con Chile. La mejor en el conocimiento del juego y la mano del cuerpo técnico es la que le dará la sabiduría para decidir cuándo es mejor correr y cuando echarse a un lado para apoyar.


SOCIEDAD CORREA-EXTREMOS: ¿LA SALVACIÓN DE KONOPLYANKA?

El primer partido de una pretemporada nunca puede servir de base para un análisis demasiado profundo (pincha aquí para ver las primeras conclusiones sobre el nuevo Sevilla de Sampaoli) ni para extraer conclusiones exageradas. El equipo apenas intenta desarrollar algunos conceptos y precisa de tiempo para organizarlos. Sin embargo, sí que pueden dejar un reguero de detalles que marquen la senda del análisis y que nos permitan aventurar ciertas sociedades.

Los minutos de ayer de Correa fueron muy interesantes, dejando claro parte de lo mucho que puede aportar al Sevilla de Sampaoli. Pero, en especial, por la capacidad del jugador argentino para activar a los extremos. El Konoplyanka de Unai Emery se enfrentaba constantemente a 2-3 jugadores, reduciendo sus posibilidades de éxito a marcharse de todos y colocar un centro al área. El Sevilla nunca había conseguido activarlo, quizás porque tampoco se lo había propuesto. 

Sin embargo, ayer sí que pudimos ver algunos detalles que consiguieron generar esa activación en Konoplyanka. Primero, las subidas del lateral -Kolo-, que permitían dividir marcajes y recibir a Konoplyanka solo por dentro. Y segundo, los apoyos interiores de Correa, e incluso las rupturas en diagonal que arrastraban marcan y activaban el disparo de Konoplyanka. El jugador ucraniano recibía con tiempo y espacio, y con dos marcas menos de lo que es habitual y además tenía un apoyo constante para poder buscar portería, una de las principales condiciones de Konoplyanka. Veremos en qué termina derivando esta posible futura sociedad, pero ayer se sentaron las bases de un mecanismo que podría ser súper productivo para el nuevo Sevilla. 

Correa empieza ilusionando, y esto solo es el principio. Es joven y tiene talento, y lo que no es menos importante, está en manos de personas que saben amoldarlo. Disfruten. 

EL COMIENZO DE LA ERA SAMPAOLI

by 7/17/2016


Arrancó el Sevilla de Sampaoli con dos horas de retraso sobre lo esperado. Pero no por ello restó la ilusión de muchos en seguir su puesta en escena. Los sevillistas que aguantaron el tirón se acostaron sobre las 6:15 de la mañana con un buen regusto ante lo visto en el primer partido-y tras escasos entrenamientos-de una nueva época que apunta a tener poco que ver en el juego con la recientemente vivida de la mano de Unai Emery.

El nuevo técnico sevillista puso en la palestra, ya el primer día, algunas de sus ideas básicas: la defensa de tres centrales, el mediocampo en rombo y los extremos a pierna cambiada. Pero no fue, como es normal en él, esclavo de su sistema y probó variantes en doble pivote o con defensa de  cuatro atrás. La era Sampaoli se iniciaba con un 1-3-4-3 de corte Cruyffista- como me comentaba Felipe Araya (@Felipeavr en Twitter)-  donde Kranevitter era lo más destacable a nivel individual en el primer tiempo ejerciendo de pivote único. El argentino dejaba patentes sus características:  juego fácil-batiendo líneas en más de una ocasión- y mucha tendencia a la presión y a defender hacia adelante, aunque sus compañeros no le acompañaban siempre y eso no supo terminar de entenderlo. Ya comentó en rueda de prensa Sampaoli que es necesario que trabaje en ello para entender este modelo de juego al que no está habituado. 

Sorprendía también Iborra en el vértice superior del rombo, jugando muy a lo Bakero en el Dream Team, apariciones en zonas intermedias para hacer descargas a un toque y atacar el área desde segunda línea- ¿veremos  aún una nueva adaptación de Vicente en su juego desde la mediapunta?, ahí queda la pregunta-. La presencia en la segunda parte de Correa en esa posición también llamó la atención en lo individual, pero por un comportamiento diferente. El tucumano mostró una velocidad en el giro que Iborra no tiene y una capacidad para asociarse hacia adelante y activar a sus compañero de ataque que gustaron bastante.

Pese a que el Sevilla tuvo buena actitud y gustó por momentos mucho, queda todavía mucho trabajo por hacer-como no podría ser de otra forma-. La presión adelantada se mostró desorganizada en muchos momentos, unos van otros quedan y el equipo no subió conjuntamente, en posesión de balón el equipo fue más vertical de lo que terminará siendo y la línea de tres defensas se mostró bastante desorganizada en muchas fases del partido, con problemas a su espalda o defendiendo centros laterales, y dejando cierta distancia entre líneas que se irá corrigiendo.

Como bien comentó Sampaoli al final del encuentro, buenas sensaciones,  actitud en los jugadores pero la idea todavía tiene que asimilarse e interiorizarse. Es demasiado pronto para que ya lo estuviera, por lo que no es nada preocupante que existan muchos desajustes.  El Sevilla mejorará con el trabajo, pero su presentación puede decirse que fue más que positiva.

ANÁLISIS DEL "TUCU" CORREA: CONCEPTOS DEFENSIVOS

by 7/16/2016

El Sevilla de Jorge Sampaoli va tomando forma. A las incorporaciones de Pablo Sarabia (pincha para ver su análisis) e Hiroshi Kiyotake (pincha para ver su análisis), se han unido hace muy poco la de Matías Kranevitter (análisis perfil defensivo y ofensivo) y Joaquín "Tucu" Correa, de quien hoy nos ocupamos (Franco Vázquez y Paulo Henrique Ganso ya han sido confirmados oficialmente, y queda esperar por otras operaciones). 

Carlos Joaquín Correa es un joven (22 años) y hábil mediapunta criado en la cantera de Estudiantes de la Plata. Su trayectoria en Argentina fue tan corta como explosiva. La Sampdoria consiguió traerlo a Europa con solo 20 años, fiel ejemplo de la realidad del fútbol sudamericano, tan apresurado por la necesidad mercantil como incapaz de retener el talento emergente. Su poco más de año y media en la Sampdoria no ha sido especialmente espectacular. Ha dejado muestras de ese talento que ya se le intuía en Estudiantes, pero la realidad es que no ha terminado de romper, quizás condicionado un poco por un contexto no demasiado favorable. 

Hemos hablado ya varias veces el perfil técnico de todos los nuevos jugadores del Sevilla. Se buscan futbolistas con un amplio dominio de la asociación y el pase corto, que sepan ofrecerse, que no regalen la pelota y que sean plenamente capaces de establecer entre ellos las correspondientes sinergias para que el juego fluya. Jugadores que sientan el juego de la misma manera, para que todo sea mucho más "fácil". Sampaoli tiene una idea en la cabeza y Monchi le está dando los instrumentos para desarrollarla. Hay talento, hay ganas de trabajar y hay materia prima para crear algo grande.

PREFACIO

A veces, aunque no nos guste, es necesario disociar dos momentos que en el fútbol son indivisibles (defensa y ataque) para poder estructurar el análisis. Mucho se está hablando de la "poca" capacidad defensiva de todos los nuevos fichajes del Sevilla, excepción hecha con Kranevitter. Se leen y escuchan, constantemente, sentencias cuestionando la posible falta de equilibrio ante la falta de especialistas defensivos.

El Sevilla ha cambiado por completo el libreto de sus aspiraciones. Nada queda del estilo con el que se alcanzaron los éxitos, Ha asumido una revolución que bien merece nuestra completa atención. El equilibrio no es una suma de defensores defendiendo y atacantes atacando sino un todo indivisible gestionado a través del orden. Y el Sevilla entiende que ha llegado la hora de ordenarse con la pelota. Se busca tenerla más tiempo que el rival. Posesiones de calidad. La disposición de los jugadores tendrá como primer objetivo el dominio espacial del juego, con la pelota como instrumento vehicular y fundamento del orden.  

En este modelo se priorizan otros conceptos y se precisan otras demandas en la interpretación de la fase defensiva. Se busca desordenar con la pelota al rival con posesiones verticales y ritmo alto de circulación. Mientras se ataca, el equipo se prepara ya para el momento de la pérdida, con la pretensión de que, tras robo, el rival siga desordenado y la presión del Sevilla se facilite. No hacen falta centrocampistas que corran 15 KM por partido, sino ser capaces de estructurar una presión posicionalmente organizada que termine desencadenando en robo. Se trata de reducir el tiempo de los "momentos defensivos". Para eso es más importante la inteligencia que el pulmón.

PERFIL DEFENSIVO

Nos veíamos en la necesidad de aclarar esa demanda de equilibrio antes de entrar a analizar el perfil defensivo de Joaquín Correa. No es un futbolista de exagerado recorrido defensivo, pero mete el pie. Su análisis "defensivo" no merece más profundidad de la debida, pues los conceptos que hemos sido capaces de observar no son excesivamente complejos. 

Es difícil transportar las capacidades de un futbolista a un análisis exhaustivo sin tener presentes el contexto. En la Sampdoria, Joaquín Correa estaba completamente liberado de obligaciones en el repliegue. Por ello, no es fácil determinar qué papel podría tener en Sevilla, toda vez que las exigencias en buena medida tendrán que cambiar, y siendo conscientes de la intensidad en la presión que demandan los equipos de Sampaoli. 

Tucu Correa siempre se colocaba en el perfil izquierdo en transición defensiva, buscando proteger la banda de Dodo, pero también potenciar el contragolpe de la Sampdoria, como veremos en el apartado ofensivo.

 

Pese a que en la Sampdoria, como ya hemos dicho, se encontraba muy liberado de obligaciones defensivas (entendiendo estas como el repliegue intenso o la presión tras pérdida) no es menos cierto que el jugador de Tucumán exhibía en puntuales situaciones un talento defensivo que está lejos de ser el que se le reconoce. A su cierre del perfil izquierdo le tenemos que añadir constantes situaciones de achique lateral buscando robo rápido o generar superioridad defensiva en la zona. En las dos próximas imágenes (forman parte de una misma jugada) podemos comprobar cómo es capaz de achicar en banda para, segundos después, perseguir el desmarque de ruptura del atacante rival a la espalda de su lateral. 



En la segunda secuencia vemos cómo abandona la posición de extremo una vez que no consigue el robo, y persigue al atacante rival para evitar que su desmarque de ruptura genere daño al sistema defensivo.



Joaquín Correa tampoco está exento de talento para el cierre de líneas de pase. Su escaso compromiso defensivo -más por necesidades colectivas a la hora de activar la contra que por vagancia- no va en contra de su capacidad para cerrar líneas y para saber posicionarse.


En la imagen anterior, Correa es capaz de cerrar dos líneas de pase para evitar la progresión lateral del rival. El mecanismo de actuación de Correa está bastante claro. En fases sin balón, se perfila por la zona izquierda, en repliegue alto. Cuando el rival llega a la altura del centro del campo, esa defensa pasiva se convierte en activa si este pretende progresar por banda derecha -izquierda de Correa-. Pressing y achique lateral buscando robo + contragolpe. Si el rival supera posiciones, Dodo sale para generar superioridad y Correa protege la espalda.

En un equipo que va a pretender defender con balón, Correa no desentona en modo alguno. Eficiente en la presión, intenso y rápido, y con soltura para gestionar las transiciones.

En el próximo artículo trabajaremos sobre su influencia en los principios defensivos, donde hay varios aspectos de vital importancia para alcanzar el máximo conocimiento del futbolista. 
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