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ANÁLISIS DEL ATLÉTICO DE MADRID (III): TRANSICIONES

by 10/22/2016

Llega la tercera y última parte del análisis del Atlético de Madrid -prometemos trabajar sobre las ABP en un futuro no muy lejano, otro de los muchos aspectos destacables de los colchoneros-. Una vez que hemos analizado cómo gestiona el Atlético de Madrid su ataque organizado y su defensa posicional, ha llegado el momento de poner el foco sobre su comportamiento en las transiciones. 

TRANSICIÓN DEFENSA - ATAQUE

Empezamos con la transición defensa-ataque. ¿Cómo se comporta el Atlético de Madrid cuando recupera la pelota? ¿En qué medida influye en su comportamiento la altura de esas recuperaciones? ¿Presión tras pérdida o repliegue muy intenso? Allá vamos. 

La altura a la que el Atlético de Madrid consigue el robo depende mucho del rival. Si es un grande -FC Barcelona o Bayern Münich- el equipo suele replegar en bloque bajo, y sus robos, por lo tanto, suelen tener lugar en zona defensiva. Si tenemos que destacar una fase en la que el Atlético es más "débil", esa serían las contras. No es un equipo que gestione correctamente el contragolpe. Tiene hombres que son capaces de conducir y atacar los espacios -Saúl y Carrasco- y genios a la hora de interpretar el movimiento fuera-dentro (Griezmann), pero suelen temporizar y buscar un cambio a fase organizada porque falta un buen intérprete del contragolpe, un lanzador. 

El Atlético de Madrid construye dos respuestas tras robo:

1- Recuperación + temporización y búsqueda del ataque organizado: El equipo de Simeone temporiza, gana tiempo para reorganizar el equipo y cambia la fase de transición por la de ataque organizado. Se siente mejor cuando la influencia de los conceptos posicionales aumenta.

2- Recuperación + ataque directo: Se consigue el robo y el equipo, a través de las conducciones de Carrasco o Griezmann, consigue llegar arriba. No se producen con asiduidad porque faltan pasadores que interpreten ese tipo de situaciones, sin embargo, jugadores como Gaitán o Gameiro pueden proyectar más facilidades para llegar a portería rival tras robo, habilitando un juego mucho más rápido y directo. Quizás la altura del robo es tan baja que las líneas se encuentran muy superadas para organizar las contras. 

Estas dos situaciones las ejemplificamos en el siguiente vídeo:




TRANSICIÓN ATAQUE - DEFENSA

Ahora bien, cuando el Atlético pierde la pelota...¿cómo responde el colectivo? ¿Busca una presión intensa de los "hombres cercanos" que facilite el repliegue del resto? ¿temporización individual para facilitar la recuperación posicional de la línea defensiva? Pasamos a analizar los conceptos más determinantes de su fase defensiva y de su forma de administrar la pérdida de la pelota. 

El comportamiento del Atlético en su transición ataque-defensa depende mucho de la altura a la que pierda la pelota. Si la pierde muy arriba, los jugadores cercanos a la zona de pérdida hacen una presión intensa para facilitar el repliegue del resto y armar la fase de defensa posicional, o incluso para conseguir robarla arriba. Si la pierde en banda el lateral presiona de forma muy activa para evitar el giro del rival, y el lateral de banda contraria cierra espacios por dentro para estrechar el campo de acción del equipo rival.

Si la pierde más atrás, el equipo se encuentra prácticamente organizado, se presiona tras pérdida pero el equipo se encuentra completamente equilibrado en parámetros posicionales. El Atlético de Madrid es capaz de presionar al poseedor en bloque bajo y a la vez estar perfectamente replegado. Maneja a la perfección el achique defensivo y las basculaciones. 




Y con esto, terminamos el análisis del Atlético de Madrid, con la esperanza de que hayan disfrutado leyéndolo tanto como un servidor ha disfrutado haciéndolo. 

ANÁLISIS TÁCTICO DEL ATLÉTICO DE MADRID (II): DEFENSA POSICIONAL

by 10/22/2016

En la primera parte del análisis hablábamos del ataque organizado del Atlético de Madrid, destacando la aportación de jugadores como Koke, Filipe, Griezmann o Correa. Apenas nombramos a Gaitán, que puede dotar de recursos a un ataque ya de por sí rico en matices (leer el fantástico análisis de Ecos del Balón al respecto). Ahora toca hablar de la defensa posicional, que siempre ha sido uno de los puntos fuertes del Atlético de Madrid de Simeone. En la próxima entrega hablaremos de las transiciones (defensa-ataque y ataque-defensa). 

¿Qué respuesta tiene la defensa del Atlético de Madrid a los ataques estáticos de sus rivales? El Atlético de Madrid se ve obligado a proyectar su ataque elaborado frente al 80 % de la liga. Sin embargo, hay enfrentamientos en los que sigue haciendo uso de su repliegue bajo, presión alta y salida directa. Al margen de la estrategia operativa que se trabaja para cada partido, el equipo tiene una señas de identidad muy definidas. Maneja bloque bajo de presión, bloque medio y bloque alto, en función de las necesidades. Y lo más importante, decide cuándo, dónde, y a qué altura tiene que robar la pelota. 

DEFENSA POSICIONAL

SISTEMA DE JUEGO EN FASE DEFENSIVA

¿Sobre qué sistema trabaja el Atlético de Madrid cuando se encuentra en fase de repliegue? Esencialmente, es el 1-4-4-2, al margen de las puntuales modificaciones. Dos líneas de 4 muy definidas y la pareja de puntas presionando un poco más arriba. Las diferencias se naturalizan tras pérdida, donde Griezmann puede cerrar como extremo izquierdo, incluso como interior, en función de su situación antes de perder la pelota. 



PRESIÓN SALIDA DE BALÓN

Lo primero que hay que analizar de la defensa organizada de un equipo es su presión a la salida de balón del rival. El Atlético de Madrid busca, generalmente, una presión alta sobre la salida, intentando potenciar una salida en largo -factor Godín-. 



El Atlético presiona la salida del rival, con los dos puntas sobre el lado fuerte, y encimando a los posibles receptores. Pero... ¿qué ocurre cuando el rival supera esa primera línea de presión?

RIVAL SUPERA LÍNEA DE PRESIÓN: BLOQUE BAJO

El Atlético, a medida que el rival supera esa presión a la salida, repliega muy rápido SIN DEJAR DE PRESIONAR. Los dos puntas retrasan sus posiciones, la línea defensiva permanece con una actitud de achique -reduce distancia con el siguiente bloque de presión evitando filtraciones entre líneas- y el equipo sigue presionando. 


El equipo reestructura su sistema defensivo. Coloca a sus extremos en una posición más central en fase defensiva, protegiendo el juego interior -el Barça suma más efectivos por dentro que por fuera-. Ante esa situación, la actitud de los laterales es mucho más activa, buscando achicar a banda en carrera frente a una posible recepción de un jugador del Barça en zona lateral. 


En función del rival, el Atlético se protegerá por dentro -esencial ante un equipo como el FC Barcelona, que suma tanto potencial en zonas interiores- o buscará ensanchar más su sistema defensivo para evitar que el rival profundice por fuera. En esa idea de impedir una profundidad exterior, pone en liza un concepto que se trabaja desde los inicios de Diego Pablo Simeone en el Atlético de Madrid. Los extremos se enfrentan a los laterales-extremos rivales y los laterales permanecen centrados, protegiendo zonas interiores pero preparados ante un posible desborde exterior para realizar las pertinentes coberturas defensivas.



El equipo bascula siempre en función de la circulación de la pelota y siempre detectan la zona en la que la presión debe ser más intensa para buscar el robo. Lo realmente especial del Atlético es que mueven su sistema defensivo siempre buscando que el rival intente atacar por la zona en la que el robo está más próximo. Facilitan el momento de la recuperación. 


A medida que el rival avanza, el Atlético prepara sus particulares jaulas posicionales para encerrarlos. Bloques muy bien estructuras que limitan a posibles receptores y cierran líneas de pase. Se empieza a potenciar el robo.


Y si el rival consigue superar esa presión en bloque bajo... ¿cuál es el comportamiento del equipo?

EL RIVAL AVANZA: DEFENSA DEL ÁREA

Si a pesar de toda esa estructura defensiva que se va reorganizando constantemente (al Atlético, a menos que tengas una circulación de balón rapidísima y sepas gestionar tus ataques con un ritmo muy alto tienes que superarlo muchas veces para acercarte a zona de finalización) el equipo rival consigue acercarse al área, se activa otro comportamiento, siempre organizado, para rentabilizar el sistema defensivo.


Cuando el rival llega por zona lateral, mantienen una estructura de defensa en superioridad (normalmente 2x1 en banda -extremo + lateral-), 3 hombres protegiendo el remate y el extremo de la banda contraria cerrando el segundo palo (posible oportunidad para el rival, a Carrasco le falta talento posicional, sobre todo a nivel defensivo). El doble pivote protege la zona de rechace -activación de posible transición defensa-ataque. 


El comportamiento en banda contraria es exactamente el mismo. Extremo ayuda a lateral para proteger el desborde, 3 hombres protegen el área, doble pivote defiende el rechace para evitar segunda jugada y extremo de banda contraria cierra el segundo palo. 


Esta es la defensa posicional del Atlético de Madrid. En la próxima entrega hablaremos de las transiciones del equipo de Simeone (defensa-ataque y ataque-defensa) y de uno de los puntos más mejorables, el contragolpe. Espero que disfruten. 

PD: Fotografía de Manuel Queimadelos Alonso/Getty Images

ANÁLISIS TÁCTICO DEL ATLÉTICO DE MADRID (I): ATAQUE ORGANIZADO

by 10/21/2016

Uno de los mejores equipos del mundo visita Nervión y era una buena excusa para retomar un poco el blog. El Atlético de Madrid del Cholo Simeone será el medidor perfecto para saber en qué estado se encuentra la idea de juego de Jorge Sampaoli. El equipo de Simeone, a lo largo de los años, ha evolucionado de forma clara, sin perder su esencia. El modelo de juego siempre sufría ligeras modificaciones -necesarias para permanecer en la élite-, pero en esta temporada los cambios han sido un poco más agresivos. Podemos decir sin temor que es la plantilla con más variantes de las que ha dispuesto el técnico argentino, más profunda y, sobre todo, con más recursos con balón. Los jugadores marcan el desarrollo de los modelos de juego, y la acumulación de perfiles técnicos con balón ha generado una necesidad en el Atlético de Madrid, ser más protagonistas.

Hasta ahora, al Atlético le bastaba una trabajada defensa posicional y una buena gestión de las transiciones. Convivía con el repliegue bajo y la intensidad en las recuperaciones. La nueva plantilla exige más riesgos para potenciarse a sí misma, y el Cholo los ha asumido encantado. Y la adaptación ha sido brillante. Lejos de suponer una dificultad, el Atlético de Madrid es uno de los equipos que mejor gestiona la posesión de Europa, y que más variantes dispone en su trabajado sistema para generar juego interior -quién nos lo iba a decir-. Puestos los necesarios preámbulos, vamos a analizar lo más importante del equipo colchonero. 

ATAQUE ORGANIZADO

FASE DE INICIO: SALIDA DE BALÓN

Incidimos en la primera fase de trabajo de un ataque organizado, la salida de balón, y destacamos especialmente a dos jugadores por su contribución ineludible. El Atlético de Madrid ha tenido que profundizar en su juego posicional porque los rivales ya empiezan a esperarle atrás. Ahora necesita más la pelota que antes, al menos en el 80% de sus enfrentamientos, y se ve en la necesidad de gestionar la pelota ante rivales en repliegue. Para ello, es era inevitable un fortalecimiento de su juego de posición y de la productividad de sus fases con balón.

El inicio del juego del Atlético de Madrid rara vez comienza en los centrales. Godín o Savic son muy buenos para jugar en campo contrario, pero no conducen ni dividen cuando salen desde atrás. El talento en el pase no es una de las virtudes de la pareja de centrales del Atlético, así que las responsabilidades en salida recaen, generalmente, en Koke y Filipe Luis, cuando se busca una más organizada, y Gabi + Juanfran cuando se pretende mayor verticalidad o la salida por el perfil izquierdo se encuentra taponada. 

Sin embargo, no es menos cierto que debería potenciarse una salida desde los centrales, a fin de nutrir de más recursos al ataque posicional. De momento, los equipos no presionan a los centrales del Atlético de Madrid en esa fase de inicio, pero terminarán haciéndolo, y más vale que el equipo sepa cómo construir una salida solvente antes de que el rival asiente su presión sobre la pareja de centrales colchoneros. Ante el Celta pudimos ver varias situaciones en las que la acumulación de receptores interiores generaba un espacio a la espalda de la presión del Celta que bien podía aprovecharse con un pase vertical desde la línea de centrales.


Filipe es un jugador con infinitos recursos asociativos. El Atlético de Madrid frecuenta su perfil izquierdo para potenciar su juego organizado, porque en esa zona acumula a sus jugadores más productivos en fases de juego posicional. Filipe + Koke para sacarla son una fuente inagotable de soluciones con balón. Si no encuentran salida por el perfil izquierdo, Gabi + Juanfran generan una nueva alternativa, mucho menos pausada pero más directa. 


En la anterior imagen, Koke recibe la pelota en la base de la jugada, el Atlético vuelve a acumular muchos hombres por dentro y Filipe abre una línea de pase limpia para salir por fuera. Un solo pase puede superar hasta 4 futbolistas del Valencia. 


En las anteriores imágenes hemos mostrado cómo consigue el Atlético de Madrid salir desde atrás. Bien es cierto que no está sufriendo una presión muy alta, por lo que en muchas ocasiones la fase de salida se limita a conducciones hasta el centro del campo, recepciones de Koke en una altura media y entrando directamente en la fase de progresión, donde se producen los movimientos más interesantes en el cuadro del Cholo. 

FASE MEDIA: PROGRESIÓN

Una vez que la pelota se instala en campo contrario... ¿cómo ataca el Atlético de Madrid? En esta fase en concreto, los recursos se multiplican. El lado organizativo se vuelca sobre el perfil izquierdo, con Koke - Filipe - Griezmann, mientras que el vertical tiene lugar en banda contraria con Gabi - Juanfran - Saúl - Correa - Gameiro. 


El concepto de hombre libre -o tercer hombre- es uno de los principios fundamentales del juego de posición, y el Atlético de Madrid cada vez encuentra más facilidades para que surja. En las dos próximas imágenes vemos uno de sus comportamientos típicos, un jugador se ofrece y arrastra las marcas y otro aparece a la espalda -hombre libre-. 



El Atlético se asienta sobre el perfil izquierdo, combina, genera atenciones, atrae marcas, y a la espalda de la línea de presión rival se sitúa Saúl, que recibe libre de marca -concepto tercer hombre- y conduce para completar la fase de progresión. 


Esa acumulación de hombres en banda izquierda genera oportunidad de progresión y llegada a zona de finalización en banda contraria, donde Juanfran permanece abierto para facilitar la descongestión del juego.


En el siguiente fotograma, nuevamente, el Atlético vuelca su juego sobre el perfil izquierdo -lado asociativo- y profundiza por el derecho -lado vertical- aprovechando el desplazamiento en largo de Koke. 


Sin embargo, en el desarrollo de este concepto, a veces falla la aplicación. Se producen muchas situaciones en las que Juanfran permanece centrado y el Atlético se ahoga en un embotellamiento central. Hablar de los ataques del Atlético de Madrid y pasar de puntillas por Griezmann no se correspondería con un análisis riguroso. El crack del Atlético de Madrid empieza a tener relevancia justo cuando el equipo consigue instalarse en campo contrario. A partir de ahí, Griezmann es, en un porcentaje muy elevado, la clave absoluta del sistema. 


El Atlético ha conseguido producir fases muy interesantes con balón. Organiza bien sus ataques. Los laterales, aunque no siempre, generan la amplitud necesaria para estirar al rival y para entrar por dentro, o en su defecto ofrecen una nueva vía para profundizar. El Atlético llega mucho por los costados, y tanto Juanfran como Filipe Luis son dos activos en los últimos metros. 

Griezzmann suele asociarse en la izquierda. Le gusta arrancar desde atrás y acelerar la jugada. Es un enorme conductor. El cambio de velocidad en la jugada es fundamental a la hora de superar líneas y girar los sistemas defensivos rivales. Y Griezmann es, entre otras muchas cosas, el ritmo del Atlético de Madrid. 


Como decíamos con anterioridad, el problema de juntar a todos por dentro es que al equipo, a veces, le cuesta encontrar la amplitud. Y en el fútbol es una máxima. Si quieres atacar bien por dentro tienes que ser capaz de abrir el campo por fuera. Si queremos destacar uno de los recursos más importantes del Atlético de Madrid es, sin lugar a dudas, el de Ángel Correa. El jugador argentino quizás sea más importante sin balón que con él, pero su influencia en todo el frente de ataque es notoria. Aparece por todas las zonas, detectando y ocupando los espacios más útiles. Esta función es importante, porque permite cierta organización posicional que facilita los ataques y estira los sistemas defensivos, mucho más frágiles cuando los atacantes ocupan todas las zonas de ataque. Pero es que, además, sus conducciones meten al Atlético en la fase de finalización, la que vamos a tratar a continuación.

FASE FINAL: FINALIZACIÓN

El Atlético es un equipo con infinitas posibilidades en zona de remate. Suele cargarla con Gameiro -fijo- y Griezmann llegando en carrera. En el pico del área se encuentra el lateral de la banda por la que no se está profundizando, y jugadores como Koke o Gabi llegan desde atrás para activar segunda jugada o buscar un disparo lejano tras rechace. 

Carrasco tiene capacidad para encarar escorado, para buscar desborde exterior + centro o para desbordar por dentro y aprovechar su enorme disparo -gol al Bayern Münich que sirve de buen ejemplo-. También sabe sumar desde atrás, llegando en carrera -tercer gol al Granada-. Gameiro y Griezmann son muy buenos rompiendo a la espalda de la línea defensiva buscando un pase interior, y no es extraño que puedan definir constantemente en ese tipo de situaciones. Correa, cuando juega, también suele cargar la zona de remate. Hay que rellenar los huecos para dividir las marcas y que las opciones se multipliquen, pero nunca descuidar la zona de rechace, no solo por lo que puedes conseguir en un disparo en segunda jugada, sino como mecanismo defensivo para evitar que el rival lance las contras.



Este es, a grandes rasgos, el ataque organizado del Atlético de Madrid. En próximas entregas trataremos la defensa posicional, su comportamiento tras pérdida, o su presión adelantada. Que disfruten. 

UN LYON INDEFINIDO

by 9/27/2016

El Olympique de Lyon, al igual que el Sevilla, es un equipo que todavía está encontrándose a sí mismo. El conjunto digirido por Bruno Génésio sigue intentando asentar los principios básicos de su particular evangelio. Reducir la ventaja respecto al Paris Saint Germain era una de las principales metas del equipo lyones, que se ha encontrado con un difícil comienzo de temporada donde la idea de juego no termina de tener forma. 

La lesión de Lacazette, unida a la sangría defensiva, obligó a Bruno Génésio a reconfigurar su 1-4-3-3 habitual por un nuevo 1-3-5-2 (1-5-3-2 en fase defensiva), que pese a que no ha terminado de triunfar sí que ha reducido en parte el caos defensivo en el que vivía el equipo francés. Sin embargo, el equipo no termina de encontrarse a sí mismo. Las primeras jornadas de liga -y el partido en Champions vs Dinamo de Zagreb- nos han puesto sobre la mesa a un equipo que quiere tener la pelota pero al que le faltan ciertos perfiles para producir posesiones de calidad. La primera línea de 3 está formada por Morel - N´Koulou - Yanga-Mbiwa. Planean ciertas dudas sobre el estado de forma de N´Koulou, con lo que no es descartable que Mammana sea de la partida. En los carrileros juegan Rybus y Rafael -elemento diferencial del Olympique en salida de balón-, pero la baja del lateral brasileño obliga al técnico a buscar nuevas alternativas. Y esas alternativas pasan por mantener el sistema o por volver al 1-4-3-3. 

En el siguiente escalón del juego se encuentran Darder - Gonalons - Tolisso. Darder es el primer receptor de todos los inicios del Lyon, el pegamento que junta a todos para el juego combinativo. Puede que termine el partido siendo el que más veces ha entrado en contacto con la pelota. Gonalons es el ancla. Jugador con dificultades para iniciar pero con talento defensivo -o recursos físicos- que permite tapar algunos de los defectos colectivos en transición defensiva. Y Tolisso es el conductor del juego. En un equipo al que le cuesta encontrar combinaciones productivas, y que no va a contar con el principal recurso para instalarse en campo contrario -Rafael-, el jugador galo adquiere una importancia suprema. Conduce, desborda y carga el área. Adelanta metros y permite cierta organización colectiva. El que conecta con Fekir y Cornet y fabrica las situaciones de peligro del Olympique de Lyon. La baja de Lacazette centró las posiciones de Fékir y Cornet -actuaban de extremos en el anterior sistema de juego-. Fékir rompe la dinámica y gira al rival. Tiene talento en el desmarque y sabe encontrar el espacio en el que más daño hace. En un equipo al que le cuesta superar líneas de presión es fundamental un jugador que pone al rival a mirar a su propia portería y lo obliga a correr hacia atrás. Cornet es rápido, incisivo, presiona y es capaz de generarse sus propias oportunidades. Las grandes esperanzas del Lyon se encuentran de mediocampo hacia adelante. 

Se enfrentan dos equipos que van a querer la pelota. La alineación del Olympique va a determinar cuánto apuesta por esa máxima. Todo va a depender del papel que pueda tener Valbuena en el partido. Salvo Darder, no hay ningún otro que garantice situaciones de posesiones largas, y el jugador francés puede ofrecer pausa y retención en una zona en la que es vital encontrar a alguien que te permita ordenarte. Porque el desorden es uno de los principales problemas del Lyon -extensible al Sevilla-. La tienen mucho tiempo pero les cuesta trabajo ordenarse con balón. Cuando atacas desordenado, además de que encontrar la profundidad se complica, estás facilitando el contragolpe al rival. Valbuena puede dotar al equipo de cierto orden ofensivo que. a su vez, le permita una mayor seguridad tras pérdida. Un equipo defiende mucho mejor si es capaz de organizarse en sus ataques. 

Así es, a grandes rasgos, el Olympique de Lyon. Un equipo intenso, que maneja una presión relativamente flotante -presionan con doble punta pero falta coordinación-, y que pasan de defensa activa a reactiva con bastante facilidad. Les gusta tener la pelota pero aún no han encontrado los mecanismos necesarios para que esa posesión tenga orden y sea dañina -curiosa coincidencia-. Los errores defensivos son graves, y bien haría el Sevilla en aprovecharlos. La Champions vuelve a Nervión, y aquí estaremos para contártela.  

LA NUEVA JUVE DE ALLEGRI

by 9/14/2016

Apenas quedan unas horas para que la Champions League 2016/2017 aterrice en el Juventus Stadium. A la misma hora de siempre, el himno de la máxima competición continental sonará para la Juventus y el Sevilla FC en el partido de la jornada. La Juventus de Allegri lleva ya unos años en construcción, definiéndose como equipo. El Sevilla de Jorge Sampaoli recién inicia una arriesgada aventura tratando de asentar conceptos y encontrarse a sí mismo. Sin embargo, ambos equipos se someten a una revolución, en cierta medida. La del Sevilla es mucho más radical, cambiándolo absolutamente todo, un all-in de manual en favor de una manera muy particular de entender el fútbol. La Juventus, por su parte, ha vendido a su "estrella" por 120 millones de euros y se ha permitido el lujo de reestructurar posiciones con amplio margen de mejora.

Pogba tiene unas condiciones brutales, pero la Juventus sin él puede pensar en un concepto mucho más coral del juego. Pogba es un ente individual capaz de generar recursos individuales, pero le cuesta producir sinergias, adecuarse a un sistema o poner sus capacidades al servicio del modelo. Su venta ha traído a Gonzalo Higuaín a Turín. Al jugador argentino le persigue, de forma justificada, una mala fama en la Champions League. No parece que tenga el gen de jugador ganador, pero es indiscutible que hablamos de uno de los mejores delanteros del mundo y que el gol está completamente garantizado. Las incorporaciones de Pjanic y Lemina potencian un centro del campo que espera ansioso la recuperación de Claudio Marchisio. Y jugadores como Daniel Alves traen dosis de espíritu competitivo a un equipo obligado a dar mucha guerra en Europa.

Acercándonos un poco al modelo de esta nueva Juve de Allegri, las bases parece que están asentadas. La Juventus se desarrollará sobre el habitual -desde los tiempos de Antonio Conte- 1-3-5-2, con sus lógicas modificaciones en función de los momentos del juego (1-5-3-2 en transición defensiva). La línea de 3 centrales parece clara. Chiellini y Bonucci son fijos. La otra posición estará reñida entre Barzagli y Benatia (en los dos primeros partidos de liga jugó Barzagli, y en el último Benatia). Bonucci es la garantía de salida límpia desde atrás. El central italiano es excepcional sacando la pelota. Está en la élite de la posición. Chiellini y Barzagli complementan una línea de tres solida, con recursos para salir y para defenderse. ¿Debilidad? Las zonas laterales, No son malos en la defensa de los centros laterales, pero encuentran ciertas dificultades cuando tienen que defender por fuera. A los recursos de salida interior se le unen las opciones por fuera que protagonizan los carrileros. Daniel Alves/Lichtsteiner y Alex Sandro generan una alternativa bastante fiable para llegar arriba. Pjanic y Khedira generan apoyos exteriores cuando la Juve trata de salir por fuera. No son Claudio Marchisio ni guardan una relación tan estrecha con la pelota, pero son grandes conductores del juego. Khedira en eso es un genio. Recibe, conduce y rellena el área con una facilidad increíble. Pjanic, cuando no está realizando un apoyo por fuera, está bajando a la base de la jugada para iniciar. Lemina se escora -siempre en horizontal, uno de los fallos de interpretación del jóven mediocentro de la Juve (el concepto de apoyo, siempre en horizontal, tapando línea de pase y sin ofrecerla).


Una vez que la pelota alcanza una altura reseñable, ahí está Dybala. El genio argentino es la gran esperanza de la Juventus. Dinámico, rápido y su recurso más creativo. En estas primeras jornadas la ausencia de producción de juego en el centro del campo le obligaba a bajar demasiado, alejándolo de las proximidades del área, zona en la que Paulo Dybala es mucho más determinante. Su función quedaba limitada a conducir la pelota desde el centro del campo hasta arriba. Y una vez que llegaba, Mandzukic no se veía exclusivamente potenciado. El delantero croata es un recurso perfecto para el juego exterior + centro al área, e incluso para vivir como punta único y potenciar la segunda jugada, pero no para atacar el espacio. En esa tesitura, Pjanic ha conseguido calibrar, al menos en parte, esos defectos de la Juventus de Allegri. Se escora al perfil izquierdo para iniciar el juego, y junto a Khedira permite a Dybala recibir más arriba. Acorta el campo de acción del jugador argentino, que llega más fresco a los metros finales. Y en esos metros se encuentra con Higuaín, uno de los mejores delanteros del mundo interpretando el juego al espacio. Así se comporta la Juve con la pelota. Equipo con opciones variopintas para sacarla desde atrás, con opciones para salir en largo -Mandzukic-, con dos interiores que hacen de llegadores -esencial la recuperación de Marchisio para restaurar la pausa a un juego demasiado agitado-, con Dybala presente en los tres carriles del juego -esencialmente por dentro y en banda derecha, dejando más liberada la banda izquierda para la activación de Alex Sandro- y con Higuaín para atacar los espacios.

La Juventus es un equipo al que le gusta presionar arriba. Khedira es un recurso importante a la hora de adelantar la altura defensiva y excepcional tapando líneas de pase -no es Arturo Vidal, pero permite a la Juve camuflar un poco la ausencia del que ha sido durante años el motor de su presión colectiva-. Chiellini - Bonucci - Barzagli son jugadores intensos, pero no especialmente doctos para correr hacia atrás. Por eso la Juve, aunque le gusta presionar muy arriba, no rehusa al repliegue como buen equipo italiano, porque no se siente demasiado incómodo cuando defiende en área propia, contando con un genial intérprete del achique -Bonucci-.

Estos son los primeros signos de identidad de un equipo al que le falta el motor para empezar a desarrollar su estructura de dominio. Equipo rápido, con recursos para sacar la pelota, al que a veces le falta pausa, con dos buenos llegadores pero ausentes de carácter creativo, con un mediocentro al que le cuesta dominar las transiciones y con una brutal capacidad para llegar y cargar el área. Una de las mejores plantillas del mundo. Ahora solo queda que el balón eche a rodar y que el Sevilla sea capaz de neutralizar todas esas virtudes y explotar algunos de esos defectos.

Fotografías: MARCO BERTORELLO/AFP/Getty Images

ANÁLISIS TÁCTICO DE LA SUPERCOPA DE EUROPA

by 8/10/2016

No encontrarán consuelo en nada que pueda decirles, porque perder, y más en esas circunstancias, genera una importante debacle emocional en el aficionado. Pero precisamente aquí queremos despojarnos de la bufanda y hablar del juego, y el partido de ayer dejó un par de lecturas, ninguna definitiva, sobre el camino de Jorge Sampaoli en el Sevilla FC. Hace unos días realizamos una breve reflexión sobre la pretemporada sevillista, con los aspectos más destacables y los defectos más determinantes -no por ello inesperados-. Y concluíamos en que un modelo de tanta complejidad, que depende tanto de que los jugadores sean capaces de sentirlo, de que los conceptos se conviertan en hábitos, necesita mucho tiempo. Y que la evolución de ese modelo de juego vaya de la mano del máximo ideal del fútbol: competir. El Sevilla no está obligado a ganar, sino a competir. 

PRESIÓN A LA SALIDA DE BALÓN SEVILLISTA

Zidane había visto la pretemporada del Sevilla, qué duda cabe. Es su trabajo. Conoce los defectos en salida de balón, la ausencia de superioridades en línea defensiva, la dificultad de los centrales para dividir la presión mientras avanzan, la falta de apoyos de los interiores en un escalón más bajo y el juego de pies de Sergio Rico. Y ante todas evidencias, el entrenador francés mandó a su equipo a presionar muy arriba. Tan arriba como muestra la siguiente imagen, con Sergio Rico encimado por dos jugadores, los centrales sevillistas muy separados y el Real Madrid con superioridad y ventaja posicional. El Sevilla tenía la pelota, el Madrid los espacios. 


Esa superioridad del Real Madrid generaba contextos muy negativos al Sevilla en salida y profundizaba sobre los defectos del equipo nervionense. Centrales abiertos y mediocentro sin acudir al apoyo. Es como intentar la Lavolpiana y quedarse a medias. 


Quizás Sampaoli lo sabía y por eso apostó por Iborra en el centro del campo, como una posible solución a esos defectos de salida en corto para buscar cambiar la altura de las primeras recepciones. Iborra es una garantía para salir en largo. Pero en la salida en largo también se encuentran dos problemas. El primero es el juego de pies de Sergio Rico. Salir en largo te obliga a ser preciso. Y el segundo es que ninguno de los interiores se acercaba a Iborra para habilitar las recepciones. 

El Sevilla no tiene lanzadores desde atrás. Salvo Pareja, ninguno de sus otros acompañantes es un especialista en el rango de pase. Carriço conduce y conduce pero se siente cómodo con balón y rara vez está acertado en la toma de decisiones. Además de jugadores que batan líneas también faltan apoyos inteligentes. Al Sevilla le faltó escalonamiento, un concepto importantísimo en el juego de posición. Si los posibles receptores se encuentran todos en línea estás facilitando la presión rival y tapándote a ti mismo una línea de pase. 


SEVILLA MUY LINEAL: KIYOTAKE VS HORIZONTALIDAD

Como decíamos un poco más atrás, al Sevilla le faltan pasadores que batan líneas de presión, pero también apoyos inteligentes que produzcan esas líneas abiertas. Se llenó de apoyos horizontales que no giraron al Real Madrid una sola vez. De eso trata todo esto, de conseguir que el equipo rival se desorganice (o más bien desorganizarlo), mire a su propia portería y se consiga encontrar la profundidad que te acerque al gol. 


Kiyotake fue un oxígeno para un equipo que se asfixiaba con balón. El problema es que le faltó constancia -pretemporada- en los apoyos. Y esa situación no era la habitual. El Sevilla seguía lineal y con un juego muy plano y horizontal.


El Sevilla tenía a su doble pivote fijado -con enorme facilidad- y con una distancia entre el primer escalón y el segundo insalvable. Y entre medio, hasta 5 jugadores del Real Madrid. El Sevilla se partía en dos con la pelota y el Madrid se aprovechaba de las circunstancias para asentar su dominio posicional. 



SAMPAOLI ACERCÓ AL MUDO AL ÁREA, EL SEVILLA ADELANTÓ METROS

Lo ha comentado Abel Rojas en su siempre certero análisis en Ecos del Balón. El cambio de Sampaoli de Vietto (se hartó de lanzar apoyos pero nunca lograron conectar con él) por Konoplyanka fue uno de los puntos sobre los que se asienta la mejoría del Sevilla en la segunda mitad. El Sevilla empujó al Madrid a su propia área. Y eso tuvo varios condicionantes. El primero es que Varane y Sergio Ramos tuvieron que retrasar sus posiciones -se sienten mucho menos cómodos cuando defienden en área propia-. El segundo es que Vitolo comenzó a estar activo y metía al Sevilla en campo rival en conducciones. Y el tercero es el Mudo Vázquez, que se acercó al área y juntó a todos.


Esos cambios posicionales generaron desequilibrio en el Real Madrid. El Sevilla se instauró en campo contrario, verticalizó un poco el pase y rotó constantemente en la figura del 9. Los centrales perdían referencia y surgía la imprevisibilidad. El problema es que faltó último pase y un jugador de rupturas constantes a la espalda de esa línea defensiva. 


Es un modelo complejo y la falta de profundidad es un mal endémico en pretemporada en los mejores equipos del mundo -así que imaginaos en aquellos que apenas se están construyendo-. A pesar de eso, se perdió una final frente al Real Madrid por errores puntuales, no por falta de eficacia del sistema -cuyo desarrollo tiene que pulirse muchísimo. Sacar conclusiones a 10 de agosto para un equipo que recién empieza es poco menos que exagerado. Lo realmente importante es que se compite, y que a pesar de todos los errores, el equipo sigue evolucionando. 

LUCIANO VIETTO, EL 9 CENTROCAMPISTA

by 7/30/2016

Las ventas de Ciro Immóbile y Kevin Gameiro, a la Lazio y al Atlético de Madrid respectivamente, habían dejado huérfana la zona del 9, a la espera de encontrar salida a Fernando Llorente. El Sevilla, como siempre que se ha enfrentado a este tipo de disyuntivas, ha actuado con rapidez y ya incluso ha jugado su primer partido Luciano Vietto, el 9 de Jorge Sampaoli, sin olvidarnos de la contratación del franco-tunecino Ben Yedder. Puestos los necesarios preámbulos, vamos a hablar del joven jugador argentino y de lo mucho y bueno que puede aportar al Sevilla FC.

No queremos ser redundantes con el estilo, pero asentados los primeros principios del Sevilla de Sampaoli, se me ocurren pocos delanteros que encajen mejor en el modelo de juego en ciernes de este nuevo Sevilla. Vietto está muy lejos de ser un delantero de área, o al menos de estar encasillado en ella. Su zona de influencia empieza 20 metros atrás. Aunque se diga por activa y por pasiva, no es ni remotamente parecido a Kevin Gameiro. El francés es un jugador que domina a la perfección la ruptura, mientras que Vietto es delantero de apoyos. Baja, se ofrece entre líneas y descarga. En un equipo que pretende un ataque organizado la figura del jugador argentino se antoja vital para sacar a la defensa de su sitio y esperar la entrada de jugadores de segunda línea. E incluso puede combinar a la perfección con Ben Yedder -al que analizaremos también en Sevilla Scouting- al ser este un jugador que tiende mucho más a la ruptura.




Esa tendencia a bajar al centro del campo está muy relacionada con sus otras fantásticas condiciones. Luciano Vietto baja, recibe, descarga -previo paso de fijar marca, importantísimo en el juego de posición- y después rompe hacia delante. Llega en sorpresa al área y genera desequilibrio interior. No siempre, eso sí, es esta su respuesta ante los ataques posicionales.


Tiene talento para lanzar el desmarque y romper a portería. Y también para decidir en qué momentos debe hacer una cosa y qué momento otra. En una misma jugada puede ofrecer su apoyo para marcar el camino por el que se debe transitar, combinar e inmediatamente romper hacia delante para buscar la espalda de la línea defensiva.



Buena prueba de ese juego de apoyos y descargas en recepciones entre líneas, o el buen manejo del juego cuando recibe de espaldas la encontrarán en el siguiente vídeo elaborado por SEVILLA SCOUTING. Constante participación en los ataques y transiciones ofensivas de su equipo.





Pero además de ser un delantero que preferentemente apoya, también sabe buscar la espalda. Luciano Vietto se maneja de forma sublime en el área. No nos referimos a la definición, uno de los puntos en los que el jugador argentino tiene mucho margen de mejora, sino a su capacidad para encontrar el espacio para el remate, especialmente en el punto de penalti. Sabe cuándo ir al primer palo, cuando esperarla en el segundo o cuando aguantar y rematar desde más atrás. Maneja a la perfección esos conceptos y sabe cuando aplicarlos. Es lo que más sorprende de un futbolista tan joven, que sus capacidades van mucho más allá de la técnica o el físico. Vietto sabe interpretar el juego.


Es capaz de dibujar el desmarque incluso antes de la recepción de su pasador. En estas dos imágenes podemos disfrutar de su fantástico movimiento. Rompe hacia delante y consigue encontrar el espacio que hay entre los centrales para enfilar portería. 


En el siguiente vídeo podrán visualizar este tipo de situaciones con la perspectiva del movimiento. Milésimas de segundos que son suficientes para darse cuenta del trabajo sin balón de Vietto y de su interpretación del juego.


No es un jugador sin errores. Hemos comentado más atrás que, si bien se desmarca de maravilla, tiene defectos en la definición. En el Atlético de Madrid le faltó algo de potencia a la hora de arrancar, y por eso sus movimientos tenían menos efectos positivos. Necesita recuperar ese punto físico para ser determinante con y sin balón. El Sevilla FC ha firmado a un jugador excepcional, con un talento brutal para ser parte de este sistema.  Siente ese juego que proyecta Sampaoli. Solo queda esperar su rendimiento y disfrutar. 

FRANCO VÁZQUEZ: SEGUIR POTENCIANDO LA IDEA

by 7/24/2016

El Sevilla FC de Jorge Sampaoli sigue perfilándose para la temporada 2016-2017. Después de los fichajes de Pablo Sarabia, Hiroshi Kiyotake, Matías Kranevitter, Jorge Correa y Paulo Henrique Ganso, le ha tocado el turno a Franco Vázquez, el "mudo". Como venimos comentando en todos los análisis que hemos realizado hasta el momento, la técnica es el hilo conductor. Jugadores de perfil asociativo, con buen rango de pase -especialmente en espacios cortos- y talento para ofrecerse por delante de la línea de balón. La dirección deportiva se ha volcado con Sampaoli y está brindando al técnico argentino los instrumentos necesarios para desarrollar su idea de juego.

Y dentro de esa idea, tan sugerente como arriesgada -aunque más arriesgado sería ir en contra de la naturaleza de tus futbolistas-, Franco Vázquez se adapta como anillo al dedo. Estoy convencido de que lo primero que hicisteis muchos de vosotros -los que no lo conocíais- cuando salió el interés del Sevilla por el italo-argentino fue entrar en Youtube y poneros un vídeo de highlights. Y sé que la experiencia fue estimulante. Vázquez es un jugador impactante a nivel visual. Estético, buen control y giro, una carrera pesada que parece una foto en movimiento y un desborde a la altura de los mejores prodigios de la técnica. 

Y esa condición técnica en el regate es una de sus principales virtudes, que no la única. En un fútbol en que los espacios ya no se administran, sino que hay que crearlos, tener jugadores que sean capaces de juntar a dos o tres -fijar- a su alrededor y conseguir marcharse por desborde -dejando esas dos/tres marcas atrás- es oxígeno para el equipo. Son líneas de presión superadas, equipo rival desorganizado, compañeros instaurados en campo contrario y ventajas para romper el sistema defensivo. E incluso en situaciones en las que no se decide por el desborde es un jugador que aglutina marcas a su alrededor, y eso siempre genera oportunidades al resto, y más aún si cabe en un equipo que va a practicar el juego posicional y que entendemos que va a tener la pelota más tiempo que el resto. Es un jugador que absorbe posesión, que garantiza tenerla y en zonas muy avanzadas del campo, y que te da esos dos o tres segundos de más, tan necesarios, para poder organizarte.

Pero...¿en qué lugar puede rendir más Franco Vázquez? El "mudo" no es un jugador encasillado en ninguna zona específica del campo, sino que suele moverse con bastante soltura por los tres carriles del juego. No es Correa, ojo, sus movimientos son menos dinámicos y constantes, y mucho más pausados. Sin embargo, sí que tiene zonas más activas de juego en las que potencia exponencialmente su rendimiento. Pero antes de ver dónde puede ofrecer más, también es necesario hacernos otra pregunta. ¿Dónde le necesita el Sevilla? El sistema de Sampaoli, por lo que estamos viendo en pretemporada, va a precisar de un mediocentro, dos interiores y un mediapunta ocupando el rombo, con dos o tres en última línea en función de si la línea defensiva es de 3 o de 4 futbolistas. Jorge Sampaoli probó al jugador argentino como interior derecho, y el partido nos mostró a un Franco Vázquez muy alejado de su naturaleza. El mudo no es un jugador de apoyos -concepto fundamental si se juega como interior en un equipo que pretende salir en posicional-. Puede bajar circunstancialmente a ofrecerse, pero no siente la posición y sus condiciones siempre van a invitarle a generar otro tipo de ventajas que no tengan tanto que ver con la organización del juego desde atrás, sino con la búsqueda de alternativas arriba. Asociativo, técnico, buen último pase y talento para romper al espacio que deja el 9, pero siempre en posiciones adelantadas y no como segundo-tercer receptor en salida. 

Teniendo esas condiciones que ha exhibido en el Palermo como base de nuestro análisis, no podemos hacer otra cosa que verle en una zona mucho más adelantada que la de interior, bien como extremo derecho en un 1-4-3-3, bien coronando el rombo como 10 o como segundo punta. En el Palermo lleva mucho tiempo a la espalda del 9, con Giraldino como referencia ofensiva, aprovechándose de las ventajas de tener a alguien que fija centrales por delante. 


En la imagen anterior, se ofrece a espaldas de la presión rival. Sus ofrecimientos, sin embargo, no tienen la naturaleza de un apoyo para seguir en posicional, sino de una recepción, giro rápido y búsqueda de portería contraria. No es un jugador excesivamente rápido, pero su zancada engaña. Es perfectamente capaz de irse en conducción, aunque su carrera parezca lenta y pesada. 


En banda izquierda sus asociaciones generan otro tipo de situaciones. Recibe con pierna natural y busca el centro al área. Es un punto de apoyo para finalizar. En el centro, sin embargo, busca conducir, saltar rivales y cargar el área. En banda derecha busca orientar el juego a su pierna buena en diagonal hacia dentro, aprovechando los movimientos del nueve. Pero, sobre todo, tiene capacidad para fijar rivales. Recibe, fija y produce la ventaja. 


¿Puede jugar de 10? Sí, tiene condiciones y sus características son perfectamente aplicables a esa posición tan especial. Sin embargo, y teniendo en cuenta el contexto que va a encontrarse en Sevilla, y los otros muy buenos futbolistas que pueden desarrollarse en esa posición, creemos que acompañar al punta es su zona ideal. 

No se ha dicho mucho, pero Franco Vázquez es un futbolista que carga el área de manera brutal. Llega con mucha facilidad y tiene un disparo de media-larga distancia bastante interesante. Aprovechar el movimiento que pueda producir Gameiro -o quien vaya a ser el 9 del Sevilla, que de momento parece una incógnita- le va a convertir en uno de los máximos goleadores del equipo. Su último pase, además, proyecta constantes 1x1 del punta. Juegue de segundo punta, de mediapunta por dentro, o de extremo derecho, Franco Vázquez ha venido a seguir potenciando la idea. 
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