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ANÁLISIS DEL ATLÉTICO DE MADRID (III): TRANSICIONES

by 10/22/2016

Llega la tercera y última parte del análisis del Atlético de Madrid -prometemos trabajar sobre las ABP en un futuro no muy lejano, otro de los muchos aspectos destacables de los colchoneros-. Una vez que hemos analizado cómo gestiona el Atlético de Madrid su ataque organizado y su defensa posicional, ha llegado el momento de poner el foco sobre su comportamiento en las transiciones. 

TRANSICIÓN DEFENSA - ATAQUE

Empezamos con la transición defensa-ataque. ¿Cómo se comporta el Atlético de Madrid cuando recupera la pelota? ¿En qué medida influye en su comportamiento la altura de esas recuperaciones? ¿Presión tras pérdida o repliegue muy intenso? Allá vamos. 

La altura a la que el Atlético de Madrid consigue el robo depende mucho del rival. Si es un grande -FC Barcelona o Bayern Münich- el equipo suele replegar en bloque bajo, y sus robos, por lo tanto, suelen tener lugar en zona defensiva. Si tenemos que destacar una fase en la que el Atlético es más "débil", esa serían las contras. No es un equipo que gestione correctamente el contragolpe. Tiene hombres que son capaces de conducir y atacar los espacios -Saúl y Carrasco- y genios a la hora de interpretar el movimiento fuera-dentro (Griezmann), pero suelen temporizar y buscar un cambio a fase organizada porque falta un buen intérprete del contragolpe, un lanzador. 

El Atlético de Madrid construye dos respuestas tras robo:

1- Recuperación + temporización y búsqueda del ataque organizado: El equipo de Simeone temporiza, gana tiempo para reorganizar el equipo y cambia la fase de transición por la de ataque organizado. Se siente mejor cuando la influencia de los conceptos posicionales aumenta.

2- Recuperación + ataque directo: Se consigue el robo y el equipo, a través de las conducciones de Carrasco o Griezmann, consigue llegar arriba. No se producen con asiduidad porque faltan pasadores que interpreten ese tipo de situaciones, sin embargo, jugadores como Gaitán o Gameiro pueden proyectar más facilidades para llegar a portería rival tras robo, habilitando un juego mucho más rápido y directo. Quizás la altura del robo es tan baja que las líneas se encuentran muy superadas para organizar las contras. 

Estas dos situaciones las ejemplificamos en el siguiente vídeo:




TRANSICIÓN ATAQUE - DEFENSA

Ahora bien, cuando el Atlético pierde la pelota...¿cómo responde el colectivo? ¿Busca una presión intensa de los "hombres cercanos" que facilite el repliegue del resto? ¿temporización individual para facilitar la recuperación posicional de la línea defensiva? Pasamos a analizar los conceptos más determinantes de su fase defensiva y de su forma de administrar la pérdida de la pelota. 

El comportamiento del Atlético en su transición ataque-defensa depende mucho de la altura a la que pierda la pelota. Si la pierde muy arriba, los jugadores cercanos a la zona de pérdida hacen una presión intensa para facilitar el repliegue del resto y armar la fase de defensa posicional, o incluso para conseguir robarla arriba. Si la pierde en banda el lateral presiona de forma muy activa para evitar el giro del rival, y el lateral de banda contraria cierra espacios por dentro para estrechar el campo de acción del equipo rival.

Si la pierde más atrás, el equipo se encuentra prácticamente organizado, se presiona tras pérdida pero el equipo se encuentra completamente equilibrado en parámetros posicionales. El Atlético de Madrid es capaz de presionar al poseedor en bloque bajo y a la vez estar perfectamente replegado. Maneja a la perfección el achique defensivo y las basculaciones. 




Y con esto, terminamos el análisis del Atlético de Madrid, con la esperanza de que hayan disfrutado leyéndolo tanto como un servidor ha disfrutado haciéndolo. 

ANÁLISIS TÁCTICO DEL ATLÉTICO DE MADRID (II): DEFENSA POSICIONAL

by 10/22/2016

En la primera parte del análisis hablábamos del ataque organizado del Atlético de Madrid, destacando la aportación de jugadores como Koke, Filipe, Griezmann o Correa. Apenas nombramos a Gaitán, que puede dotar de recursos a un ataque ya de por sí rico en matices (leer el fantástico análisis de Ecos del Balón al respecto). Ahora toca hablar de la defensa posicional, que siempre ha sido uno de los puntos fuertes del Atlético de Madrid de Simeone. En la próxima entrega hablaremos de las transiciones (defensa-ataque y ataque-defensa). 

¿Qué respuesta tiene la defensa del Atlético de Madrid a los ataques estáticos de sus rivales? El Atlético de Madrid se ve obligado a proyectar su ataque elaborado frente al 80 % de la liga. Sin embargo, hay enfrentamientos en los que sigue haciendo uso de su repliegue bajo, presión alta y salida directa. Al margen de la estrategia operativa que se trabaja para cada partido, el equipo tiene una señas de identidad muy definidas. Maneja bloque bajo de presión, bloque medio y bloque alto, en función de las necesidades. Y lo más importante, decide cuándo, dónde, y a qué altura tiene que robar la pelota. 

DEFENSA POSICIONAL

SISTEMA DE JUEGO EN FASE DEFENSIVA

¿Sobre qué sistema trabaja el Atlético de Madrid cuando se encuentra en fase de repliegue? Esencialmente, es el 1-4-4-2, al margen de las puntuales modificaciones. Dos líneas de 4 muy definidas y la pareja de puntas presionando un poco más arriba. Las diferencias se naturalizan tras pérdida, donde Griezmann puede cerrar como extremo izquierdo, incluso como interior, en función de su situación antes de perder la pelota. 



PRESIÓN SALIDA DE BALÓN

Lo primero que hay que analizar de la defensa organizada de un equipo es su presión a la salida de balón del rival. El Atlético de Madrid busca, generalmente, una presión alta sobre la salida, intentando potenciar una salida en largo -factor Godín-. 



El Atlético presiona la salida del rival, con los dos puntas sobre el lado fuerte, y encimando a los posibles receptores. Pero... ¿qué ocurre cuando el rival supera esa primera línea de presión?

RIVAL SUPERA LÍNEA DE PRESIÓN: BLOQUE BAJO

El Atlético, a medida que el rival supera esa presión a la salida, repliega muy rápido SIN DEJAR DE PRESIONAR. Los dos puntas retrasan sus posiciones, la línea defensiva permanece con una actitud de achique -reduce distancia con el siguiente bloque de presión evitando filtraciones entre líneas- y el equipo sigue presionando. 


El equipo reestructura su sistema defensivo. Coloca a sus extremos en una posición más central en fase defensiva, protegiendo el juego interior -el Barça suma más efectivos por dentro que por fuera-. Ante esa situación, la actitud de los laterales es mucho más activa, buscando achicar a banda en carrera frente a una posible recepción de un jugador del Barça en zona lateral. 


En función del rival, el Atlético se protegerá por dentro -esencial ante un equipo como el FC Barcelona, que suma tanto potencial en zonas interiores- o buscará ensanchar más su sistema defensivo para evitar que el rival profundice por fuera. En esa idea de impedir una profundidad exterior, pone en liza un concepto que se trabaja desde los inicios de Diego Pablo Simeone en el Atlético de Madrid. Los extremos se enfrentan a los laterales-extremos rivales y los laterales permanecen centrados, protegiendo zonas interiores pero preparados ante un posible desborde exterior para realizar las pertinentes coberturas defensivas.



El equipo bascula siempre en función de la circulación de la pelota y siempre detectan la zona en la que la presión debe ser más intensa para buscar el robo. Lo realmente especial del Atlético es que mueven su sistema defensivo siempre buscando que el rival intente atacar por la zona en la que el robo está más próximo. Facilitan el momento de la recuperación. 


A medida que el rival avanza, el Atlético prepara sus particulares jaulas posicionales para encerrarlos. Bloques muy bien estructuras que limitan a posibles receptores y cierran líneas de pase. Se empieza a potenciar el robo.


Y si el rival consigue superar esa presión en bloque bajo... ¿cuál es el comportamiento del equipo?

EL RIVAL AVANZA: DEFENSA DEL ÁREA

Si a pesar de toda esa estructura defensiva que se va reorganizando constantemente (al Atlético, a menos que tengas una circulación de balón rapidísima y sepas gestionar tus ataques con un ritmo muy alto tienes que superarlo muchas veces para acercarte a zona de finalización) el equipo rival consigue acercarse al área, se activa otro comportamiento, siempre organizado, para rentabilizar el sistema defensivo.


Cuando el rival llega por zona lateral, mantienen una estructura de defensa en superioridad (normalmente 2x1 en banda -extremo + lateral-), 3 hombres protegiendo el remate y el extremo de la banda contraria cerrando el segundo palo (posible oportunidad para el rival, a Carrasco le falta talento posicional, sobre todo a nivel defensivo). El doble pivote protege la zona de rechace -activación de posible transición defensa-ataque. 


El comportamiento en banda contraria es exactamente el mismo. Extremo ayuda a lateral para proteger el desborde, 3 hombres protegen el área, doble pivote defiende el rechace para evitar segunda jugada y extremo de banda contraria cierra el segundo palo. 


Esta es la defensa posicional del Atlético de Madrid. En la próxima entrega hablaremos de las transiciones del equipo de Simeone (defensa-ataque y ataque-defensa) y de uno de los puntos más mejorables, el contragolpe. Espero que disfruten. 

PD: Fotografía de Manuel Queimadelos Alonso/Getty Images

LA NUEVA JUVE DE ALLEGRI

by 9/14/2016

Apenas quedan unas horas para que la Champions League 2016/2017 aterrice en el Juventus Stadium. A la misma hora de siempre, el himno de la máxima competición continental sonará para la Juventus y el Sevilla FC en el partido de la jornada. La Juventus de Allegri lleva ya unos años en construcción, definiéndose como equipo. El Sevilla de Jorge Sampaoli recién inicia una arriesgada aventura tratando de asentar conceptos y encontrarse a sí mismo. Sin embargo, ambos equipos se someten a una revolución, en cierta medida. La del Sevilla es mucho más radical, cambiándolo absolutamente todo, un all-in de manual en favor de una manera muy particular de entender el fútbol. La Juventus, por su parte, ha vendido a su "estrella" por 120 millones de euros y se ha permitido el lujo de reestructurar posiciones con amplio margen de mejora.

Pogba tiene unas condiciones brutales, pero la Juventus sin él puede pensar en un concepto mucho más coral del juego. Pogba es un ente individual capaz de generar recursos individuales, pero le cuesta producir sinergias, adecuarse a un sistema o poner sus capacidades al servicio del modelo. Su venta ha traído a Gonzalo Higuaín a Turín. Al jugador argentino le persigue, de forma justificada, una mala fama en la Champions League. No parece que tenga el gen de jugador ganador, pero es indiscutible que hablamos de uno de los mejores delanteros del mundo y que el gol está completamente garantizado. Las incorporaciones de Pjanic y Lemina potencian un centro del campo que espera ansioso la recuperación de Claudio Marchisio. Y jugadores como Daniel Alves traen dosis de espíritu competitivo a un equipo obligado a dar mucha guerra en Europa.

Acercándonos un poco al modelo de esta nueva Juve de Allegri, las bases parece que están asentadas. La Juventus se desarrollará sobre el habitual -desde los tiempos de Antonio Conte- 1-3-5-2, con sus lógicas modificaciones en función de los momentos del juego (1-5-3-2 en transición defensiva). La línea de 3 centrales parece clara. Chiellini y Bonucci son fijos. La otra posición estará reñida entre Barzagli y Benatia (en los dos primeros partidos de liga jugó Barzagli, y en el último Benatia). Bonucci es la garantía de salida límpia desde atrás. El central italiano es excepcional sacando la pelota. Está en la élite de la posición. Chiellini y Barzagli complementan una línea de tres solida, con recursos para salir y para defenderse. ¿Debilidad? Las zonas laterales, No son malos en la defensa de los centros laterales, pero encuentran ciertas dificultades cuando tienen que defender por fuera. A los recursos de salida interior se le unen las opciones por fuera que protagonizan los carrileros. Daniel Alves/Lichtsteiner y Alex Sandro generan una alternativa bastante fiable para llegar arriba. Pjanic y Khedira generan apoyos exteriores cuando la Juve trata de salir por fuera. No son Claudio Marchisio ni guardan una relación tan estrecha con la pelota, pero son grandes conductores del juego. Khedira en eso es un genio. Recibe, conduce y rellena el área con una facilidad increíble. Pjanic, cuando no está realizando un apoyo por fuera, está bajando a la base de la jugada para iniciar. Lemina se escora -siempre en horizontal, uno de los fallos de interpretación del jóven mediocentro de la Juve (el concepto de apoyo, siempre en horizontal, tapando línea de pase y sin ofrecerla).


Una vez que la pelota alcanza una altura reseñable, ahí está Dybala. El genio argentino es la gran esperanza de la Juventus. Dinámico, rápido y su recurso más creativo. En estas primeras jornadas la ausencia de producción de juego en el centro del campo le obligaba a bajar demasiado, alejándolo de las proximidades del área, zona en la que Paulo Dybala es mucho más determinante. Su función quedaba limitada a conducir la pelota desde el centro del campo hasta arriba. Y una vez que llegaba, Mandzukic no se veía exclusivamente potenciado. El delantero croata es un recurso perfecto para el juego exterior + centro al área, e incluso para vivir como punta único y potenciar la segunda jugada, pero no para atacar el espacio. En esa tesitura, Pjanic ha conseguido calibrar, al menos en parte, esos defectos de la Juventus de Allegri. Se escora al perfil izquierdo para iniciar el juego, y junto a Khedira permite a Dybala recibir más arriba. Acorta el campo de acción del jugador argentino, que llega más fresco a los metros finales. Y en esos metros se encuentra con Higuaín, uno de los mejores delanteros del mundo interpretando el juego al espacio. Así se comporta la Juve con la pelota. Equipo con opciones variopintas para sacarla desde atrás, con opciones para salir en largo -Mandzukic-, con dos interiores que hacen de llegadores -esencial la recuperación de Marchisio para restaurar la pausa a un juego demasiado agitado-, con Dybala presente en los tres carriles del juego -esencialmente por dentro y en banda derecha, dejando más liberada la banda izquierda para la activación de Alex Sandro- y con Higuaín para atacar los espacios.

La Juventus es un equipo al que le gusta presionar arriba. Khedira es un recurso importante a la hora de adelantar la altura defensiva y excepcional tapando líneas de pase -no es Arturo Vidal, pero permite a la Juve camuflar un poco la ausencia del que ha sido durante años el motor de su presión colectiva-. Chiellini - Bonucci - Barzagli son jugadores intensos, pero no especialmente doctos para correr hacia atrás. Por eso la Juve, aunque le gusta presionar muy arriba, no rehusa al repliegue como buen equipo italiano, porque no se siente demasiado incómodo cuando defiende en área propia, contando con un genial intérprete del achique -Bonucci-.

Estos son los primeros signos de identidad de un equipo al que le falta el motor para empezar a desarrollar su estructura de dominio. Equipo rápido, con recursos para sacar la pelota, al que a veces le falta pausa, con dos buenos llegadores pero ausentes de carácter creativo, con un mediocentro al que le cuesta dominar las transiciones y con una brutal capacidad para llegar y cargar el área. Una de las mejores plantillas del mundo. Ahora solo queda que el balón eche a rodar y que el Sevilla sea capaz de neutralizar todas esas virtudes y explotar algunos de esos defectos.

Fotografías: MARCO BERTORELLO/AFP/Getty Images

AND THE OSCAR GOES TO...LEO MESSI

by 8/13/2016

El FC Barcelona no es, al menos en este 2016, el equipo de antaño. Tiene problemas muy marcados a los que no ha sido capaz de encontrar solución. Pero también tiene al mejor jugador del mundo, y eso lo condiciona todo. A medida que pasan los años, los jugadores tienen que adaptar sus recursos a su evolución física. Ejemplos hay cientos de futbolistas que han cambiado su rol, porque no pueden hacer con 28 lo que hacían con 22. Cambian las alturas de sus recepciones, la naturaleza de sus carreras y las zonas de influencia. Todo para seguir en la máxima élite. Y el ejemplo más fiel de esta realidad es Leo Messi. 

LEO MESSI, EL DIRECTOR DEL BARÇA

Que Leo Messi iba a terminar atrasando su posición era una de esas cosas que se dan por supuestas. El momento llegó, y el Barça se construye a partir de ese movimiento. Ya no solo acelera la jugada, sino que hace que nazca. Ya sabíamos que su lanzamiento en diagonal era un pase bastante productivo, pero antes lo pegaba a 15 metros de la portería y ahora es capaz de hacerlo a 50. Messi tiene libertad para recibir la pelota donde quiera, pero sus zonas habituales de recepción son 2. De una parte, la banda derecha. No tiene a Alves como potenciador, y eso resta. pero le basta y le sobra con su poder de atracción para hacer productivo el movimiento. 


Leo Messi parte, en el 90 % de las veces. desde la banda derecha. Recibe a una altura muy alejada del área, concentra un importante volumen de marca a su alrededor, atrae, y se prepara para lanzar su balón largo diagonal. En la anterior imagen, el extremo izquierdo -Arda Turan- rompe hacia el primer palo para arrastrar la marca del central. A su espalda, deja un espacio inactivo que habilita la ruptura del lateral izquierdo blaugrana. 


En la imagen anterior, se mete por dentro, Luis Suárez y el extremo izquierdo se colocan en posiciones centrales, concentrando el bloque defensivo del rival por dentro y habilitan la ruptura del lateral izquierdo, que llega en carrera a activar el espacio a espaldas de la línea defensiva del Celtic. Messi vuelve a hacer uso de su diagonal. 


El centro es otra de sus zonas de recepción más habituales. Siempre escorado a banda derecha para aprovechar su pierna buena. El ataque del FC Barcelona se estrecha y se abre en función de las conducciones de Leo Messi. En la siguiente captura. y en la anterior, permanecen todos en posiciones muy centradas. A medida que la conducción avanza, empiezan las rupturas dentro-fuera para habilitar pase picado a la espalda de la línea defensiva. El objetivo es dividir el sistema y generar oportunidades de profundidad. 


No terminaremos aquí nuestras reseñas a la influencia de Leo Messi en el juego del FC Barcelona -es inevitable nombrarlo en casi todos los conceptos que se desarrollan en el Barça-. Pero es momento de hacer una pausa para asimilar el contenido. Analicemos por un momento la situación. El FC Barcelona genera infinitas ocasiones de gol con su crack recibiendo la pelota a 50 metros de la portería, solo aprovechando su lanzamiento diagonal. Todo eso sostiene el argentino. El FC Barcelona tiene director, y se llama Leo Messi. Y no crean, bien se merece un Oscar. 

PD: Photo by Alex Caparros / Getty Images.

ANÁLISIS: EL REAL MADRID DE ZIDANE

by 8/08/2016

Llegó la hora. La pretemporada se echa a un lado y deja paso a la máxima competición. El pentacampeón de Europa League se mide al once veces campeón de la Copa de Europa, el Real Madrid. La falta de ritmo de competición no evitará que podamos disfrutar de un espectáculo único con el fútbol como protagonista y la pelota como nexo comunicativo entre dos formas completamente distintas de entender el juego. 

Que el Real Madrid ganase la Champions League 2015-2016 no es solo fruto del indiscutible azar en sus emparejamientos. A la sombra de esa conclusión apresurada se esconde un equipo con carencias pero que se construye sobre unos principios muy sólidos. El Real Madrid de Zidane no es simplemente un buen puñado de futbolistas, sino una máquina competitiva a la que aún le falta perfeccionarse pero que tiene muy clara su línea de trabajo. Quizás no evoluciona de acuerdo a los parámetros que son habituales en la construcción del modelo, y tiene algunas deficiencias muy marcadas, pero el equipo se está educando en la victoria y ese es el bálsamo del tiempo.

LUKA MODRIC: EL SOSTÉN DEFENSIVO

Parece mentira que podamos colocar como sostén defensivo a un jugador de un perfil tan exageradamente asociativo. Luka Modric se ha convertido, por derecho propio, en el jugador más importante en el sistema de juego del Real Madrid, y no solo por la cantidad de ventajas que es capaz de generar con balón o por las sociedades que se construyen a su alrededor, sino por su talento a la hora de interpretar las zonas a las que debe viajar cuando el Real Madrid transita de ataque a defensa o defiende en posicional. 


En la imagen anterior se observan varios de los conceptos que aplica el Real Madrid en su fase defensiva. Línea defensiva adelantada, preparada para el achique (la baja de Pepe será importante en la lectura del espacio defensivo a la espalda) y muy cerrada. Modric cerrando con Casemiro en doble pivote. La siguiente secuencia de imágenes pertenece a una jugada en la que trascurren a penas unos segundos de una imagen a otra. 

En la primera de ellas, pueden verse a los extremos muy centrados -focalizando su contribución defensiva a las coberturas a banda-, líneas defensivas juntas, una defensa muy alta y proyectada hacia el achique defensivo y a Luka Modric acudiendo a la presión sin descuidar el cierre de una línea de pase a  su espalda -no son menos de 3 veces las que mira hacia detrás, pendiente de la situación del jugador rival-. 



Unos segundos más tardes, una vez que el Bayern ha superado esa primera línea de presión, Luka Modric, y por ende el Real Madrid, pasan de una defensa activa a una reactiva. El croata retrasa varios metros su posición, cerrando como mediocentro e instaurando un doble pivote en fase de defensa organizada. Los extremos permanecen centrados, estableciendo un bloque central que pretende empujar al rival hacia banda para activar el robo lateral. La línea defensiva sigue adelantada y achicando, empujando al rival lejos del área. 


No solo acude a la presión y después cierra para evitar la sangría defensiva, sino que también es capaz de quedarse para que sea Casemiro el que adelante su posición y busque el robo un poco más arriba. 


MARCELO EN CAMPO RIVAL COMPENSA EL PELIGRO DE SU ESPALDA

He visto pocos laterales ser tan protagonistas en una organización colectiva. Daniel Alves, Roberto Carlos y pocos más. Marcelo está en el Olimpo. Su importancia en el Real Madrid traspasa las fronteras de su zona. Las dificultades en salida en corto -el bloque Ramos - Casemiro obliga a mirar hacia arriba- son habitualmente solventadas por su habilidad en el regate y su talento asociativo. 

Al Real Madrid le interesa tener a Marcelo en campo rival, porque exceptuando a Luka Modric, no tiene a otro jugador en la plantilla capaz de absorber tanto volumen de juego -quizás Isco-. Hemos hablado muchas veces de la importancia de tener esos segundos de más la pelota para avanzar. Marcelo es la progresión del juego del Real Madrid cuando fallan las alternativas de pase. Ante sistemas defensivos cerrados, el abrelatas, que no tiene problemas en buscar el regate y superar líneas de presión con una facilidad increíble. 

Su zona de recepción es muy alta, y su capacidad para asociarse suponen una fuente inagotable de oportunidades. 


La conducción y el regate de Marcelo son de primerísimo nivel. Es capaz de solventar situaciones con balón impropias de un lateral. Para el Real Madrid es oxígeno en campo contrario, y gestión increíble de todas y cada una de las relaciones asociativas que nacen en cada jugada, 


Toda esa aportación a nivel organizativo genera un inevitable déficit atrás. Marcelo ni es perfecto ni incombustible. Su espalda suele ser atacada con bastante frecuencia y tiene dificultades enormes para cerrar el segundo palo, una de las vías de perforación que podría aprovechar el Sevilla en su enfrentamiento al Real Madrid. 


ENTRE EL ROMBO INTERIOR Y LAS BANDAS ASIMÉTRICAS

Las ausencias de Cristiano Ronaldo, Gareth Bale o Toni Kroos condicionan enormemente el sistema. Es evidente que todas ellas obligan a cambiarlo todo, y que el Real Madrid que veamos mañana será muy distinto del que veamos en la temporada 2016-2017. Por eso los partidos de pretemporada, al margen de que el ritmo es muy bajo, se han convertido en un punto de partida de nuestro análisis, porque nos han permitido observar cómo juega el Real Madrid con diferentes piezas -además de otros partidos en los que se repiten ausencias como las de Cristiano Ronaldo-. 

Y el rombo interior es un movimiento curioso de la fase ofensiva del Real Madrid, que pretende, entre otras cosas, facilitar la activación de los laterales en campo rival. 


Aunque el rombo interior tiene algo malo, y es que a veces aleja a Luka Modric de la zona de aceleración de la jugada y lo relega a un escalón más abajo. Sin embargo, tal como recoge la imagen, siempre tiene una asociación activa -con Marcelo, en este caso concreto- y cierra como perfil más defensivo -otra muestra más de su importancia en esa fase del juego-. El concepto no es nuevo y se aplica en función de las necesidades y también de las ausencias (Cristiano Ronaldo). 


El comportamiento de las bandas del Real Madrid rezuma una asimetría bastante acentuada, aunque se muevan entre esos dos conceptos. La asimetría lateral genera muchísimas situaciones de ventaja en la banda contraria en la que el extremo está abierto. Lateral + extremo abiertos, sensación de ataque por banda, extremo de banda contraria arrastra hacia dentro -equipo rival basculando a un lado- y producción de aclarado al lateral. En la siguiente imagen vemos cómo Bale y Marcelo abren banda por lado izquierdo, Lucas Vázquez arrastra hacia dentro y aparece un espacio que activa Carvajal en carrera. 


Y esa situación se produce, indistintamente, en ambas bandas y con cierta coordinación. En la siguiente captura es Bale quien centra su posición y Lucas Vázquez abre el campo en banda derecha. El arrastre de Bale habilita a Marcelo un espacio que el lateral brasileño se apresura a activar. Modric, generalmente, es quien gestiona los cambios de orientación con precisión milimétrica.



REAL MADRID: ¿1-4-4-2 ó 1-4-3-3?

Las ausencias obligan a cambiar ciertos patrones colectivos y a buscar nuevas oportunidades de generar juego. Una vez que las bajas de G. Bale, Cristiano Ronaldo, Pepe y Toni Kroos están confirmadas, a lo que se suma la duda de que Karim Benzema pueda jugar de inicio, empiezan a surgir en la cabeza las posibles alternativas. 

De una parte está la idea de que el Real Madrid pueda jugar un 1-4-4-2 con Casemiro y Modric por dentro, Lucas Vázquez e Isco de "extremos" y Morata en punta con Benzema o con la posible incursión de James Rodríguez por detrás del 9. Y de otra, la opción de un 1-4-3-3 con Casemiro, Modric y Kovacic en segunda línea y Lucas Vázquez, Isco y Morata en la última, lo que vería mucho más factible. El Sevilla tiene jugadores lo suficientemente capaces de generar superioridades por dentro, y no puede ni va a pasar inadvertido para el cuerpo técnico del Real Madrid, que bien podría reforzar el carril central con un hombre más, aunque la tendencia en transición defensiva sea la de estrechar el equipo. La mejora en el juego de apoyos de Morata le vendrá genial al Real Madrid para desarrollar ese característico juego asimétrico en banda. 

Sean cuales sean las decisiones, el césped dictará sentencia. Primera prueba de fuego para Sampaoli. ¿Pasará con nota?
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